La pirámide de Maslow y la innovación

De todos es conocida la evolución que ha tenido en los últimos años la conocida pirámide de Maslow, en la que se refleja gráficamente la jerarquía de necesidades básicas de los seres humanos.

Una vez que ya tenemos casi superado lo de la wifi (no entremos en detalles de la velocidad o la calidad de la señal) nos toca lidiar con el tema de la batería.

Por favor, empresas de ingeniería, dejaos de sacar nuevos modelos de aparatos y centrad todos vuestros esfuerzos en diseñar “baterías eternas”, si queréis que el mundo caiga rendido a vuestros pies 😉

Mientras tanto, tendremos que seguir cargando con baterías auxiliares, enchufes/conectores de todo tipo, y demás artilugios, para poder seguir “vivos” y cualquier día va a pasar una desgracia, como vaticinan los grandes pensadores de El Mundo Today en esta noticia:  “Desconecta al abuelo para enchufar el cargador del móvil”

El caso es que ayer escuché en la radio una noticia en la que hablaban de una cadena de hoteles que había instalado unas sombrillas que te permitían cargar las baterías de tus dispositivos y me pareció algo novedoso e innovador.

Y novedoso, novedoso, no es… ya que me he encontrado un artículo de 2013 en el que ya habla del algo así: “Una sombrilla que recarga nuestros gadgets con energía solar [Ideas para el verano]”

Lo que no quita para que no sea innovador, ya que alguien cogió esa idea, pensó que podía ser un servicio interesante para que las empresas de dieran un mejor servicio a sus clientes, y ha unido ambas ideas: el producto y cómo mejorar la experiencia del cliente en un sector determinado.

Es decir, como decía el otro día, innovar no es sólo inventar.

Aquí os dejo un enlace a la noticia: “Un hotel de Benidorm permite cargar el móvil en la piscina mediante sombrillas solares”

Y aquí podéis ver un vídeo de 2014 con distintos productos de la empresa Textil Energy, que es quien lo comercializa:

De todas formas, estoy convencido de que en pocos años este será un problema que habrá sido resuelto, aunque mientras tanto voy a ir ensayando “el grito de Tarzán”, por si me surge alguna emergencia, y tengo que cargar el móvil de un poco menos convencional… “Cargar tu teléfono móvil a gritos ya es posible” 😉

Innovar no es sólo inventar

Hace un par de meses escribí un artículo en el que relacionaba los percebes con la innovación, donde podíamos ver como relacionando ciertos conceptos, aparentemente sin ningún tipo de conexión, podía aparecer un concepto nuevo e innovador: Nissan, los percebes y la innovación

Conectar cosas es una gran forma de innovar. Por supuesto, también es posible inventar algo totalmente nuevo, de cero, pero eso lo veo más difícil y no al alcance de cualquiera… mejor conectar algo que ya existe… o copiarlo directamente… ¿Copiarlo? Sí, pero dándole “una vuelta de tuerca”.

Por ejemplo, si pensamos en el mundo de las golosinas una forma de innovar podría ser crear nuevas golosinas, con sabores/colores distintos… igual que existe el melón, el plátano y la sandía, podríamos crear la coliflor, la lechuga o el repollo, para que nos fuera más sencillo eso de tomar 5 piezas de fruta/verdura al día… 😉

Hablemos en serio, con independencia de los “no beneficios” que pueden tener sobre nuestra salud este tipo de productos, desde hace unos años han aparecido en el mercado ciertas marcas de las denominadas “golosinas gourmets”: Oomuombo y Papabubble pueden ser dos ejemplos de esto, en los que se utiliza materia primera de calidad para elaborar sus productos.

Como esas, hay otras marcas, en las que añadiéndole un empaquetado original y algún que otro detalle, se saca adelante un “nuevo” negocio, pero… a veces la cosa no se queda ahí y con una “pequeña variación”, se te abre un mercado de millones de consumidores que nadie había pensado en explotar: los países musulmanes.

Me explico: resulta que la mayoría de las golosinas se elaboran con gelatina de cerdo, así que si alguien cae en eso y decide hacer una ligera variación en la fórmula… ¡bingo!

Y, de repente, Wonkandy, una empresa sevillana que se fundó en 2010 con poco más de 100.000 € y que pasó ciertas inquietudes en los primeros años, se encuentra facturando más de 1,2 millones y distribuyendo cerca de 200 toneladas de caramelos por todo el mundo.

Aquí podéis leer el caso: Caramelos para el público musulmán

Y ahora es cuando viene lo de “¡qué buena idea!”, “¿por qué no se me habrá ocurrido a mí?” y demás… pero en lugar de lamentarte, mira, observa y prueba cosas… hay miles de oportunidades que están ahí, para el que sepa verlas y, por supuesto, se arriesgue a llevarlas a cabo: lo que no se hace, no existe.

Yo, por ejemplo, tengo claro un nuevo negocio: abrir una cadena de clínicas dentales en los países musulmanes… 😉

Nissan, los percebes y la innovación

Si no habéis leído la noticia de la que os voy a hablar en el post pensaréis que se me ha ido la pinza o que me he pasado con las cañas que reclamaba en las entradas anteriores 😉

Antes de nada, tenéis que ver el video:

Me parece un ejemplo buenísimo de innovación no ya por la idea en sí, sino por el hecho de conectar dos mundos que aparentemente no tienen nada que ver (aunque es cierto que hay mucho “percebe” al volante) y conseguir algo para mejorar la vida de las personas.

Es decir, se dan 2 principios básicos de la innovación: poner a las personas en el centro y conectar cosas.

Y qué mejor que unos percebes, para acompañar las cañas que me deben Jorge, Oreka y Rubén… 😉

PD.- Aquí os dejo el link al artículo original: Percebeiro Shield

Seguimos con la educación a vueltas… ¿has oído hablar de la neuroeducación?

Esta semana me ha dado por esto de la educación, así que siguiendo con el tema de la creatividad y la forma de educar del post anterior, os dejo un nuevo video que encontré en la página de Facebook de CADE (Centro de Atención a la Diversidad Educativa) , donde tienen claro que otro modelo de educación debería ser posible:


 
¿Realmente tiene sentido que sigamos haciendo las cosas como antes? Olvidaos de “los aparatitos”, la revolución empieza en LAS PERSONAS 😉

Todos somos creativos… y deberíamos serlo más

En el post anterior os invitaba a ser empáticos y creativos… lo de la empatía me parece algo más complejo de aprender, la verdad… ya que hay gente que directamente no lo es y va por la vida “con orejeras”, viéndolo todo desde una única perspectiva y aunque pueden mejorar, lo cierto es que hay cosas difíciles de cambiar.

Lo de la creatividad es otro tema, ya que todos nacemos creativos y es algo que se puede potenciar… aunque la realidad es muy distinta, ya que los sistemas educativos actuales no están pensados precisamente para eso, más bien para lo contrario, como explican brillantemente en esta charla TED, que por algo es la más vista de todos los tiempos:


 
Poco más puedo añadir… por hoy 😉

PD.- Ah, y si alguien quiere leer algo sobre la empatía, os dejo este artículo: http://www.lifeder.com/empatia/

Design Thinking: no va de diseño, ni de pensar… va de personas

Hace ya más de dos años y medio desde que publiqué el primer post sobre Design Thinking, un término que cada vez suena con más fuerza.

Desde entonces, he tenido oportunidad de profundizar en el tema, formándome, aplicándolo tanto en  la empresa como con clientes y colaborando con otros profesionales, que es como realmente se aprende: compartiendo experiencias.

En SAP, el Design Thinking es algo que forma parte del ADN de la compañía desde hace años pero no sólo de SAP vive el hombre… 😉

Hay varias empresas españolas inmersas en proyectos de transformación e innovación que aplican esta metodología, aunque reconozco que sigo especialmente todo lo que está haciendo BBVA al respecto, como ya publiqué en algún artículo anterior: La innovación ha venido, nadie sabe como ha sido

Precisamente, de su web del Centro de Innovación he sacado el siguiente video, en el que podemos a unos profesores de la D. School de la Universidad de Stanford hablar de las claves para entender la metodología Design Thinking:


 
Design Thinking va de PERSONAS y dos cosas clave: empatía y creatividad. La empatía nos permitirá analizar las necesidades reales de las personas y comprender las mismas; mientras que la creatividad nos aportará soluciones para cubrir dichas necesidades.

Si no tenemos empatía, difícilmente sabremos detectar/extraer las verdaderas necesidades de las personas y si no aplicamos creatividad probablemente obtendremos los resultados de siempre.

Así que ya sabéis, a ser empáticos y creativos… Fácil, ¿no? 🙂

¿Todo el día con el móvil en la mano?

No, no voy a escribir sobre la adición a la tecnología ni de la nomofobia, sino de un ejemplo más de cómo la combinación de la forma de pensar de los diseñadores junto con el uso de la tecnología, nos puede llevar a productos “imposibles”.

De momento, es un prototipo, pero ya sabéis que dentro de todo proceso de innovación para llegar a tener algo, primero hay que imaginarlo y probarlo…


 
Eso sí, no tengo nada claro cómo se utilizará la cámara desde el brazo… ¿habrá cámara frontal y trasera? 😉

Os dejo un link a la página del proyecto: Cicret Bracelet