¿Dónde vas? Manzanas traigo

Transcripción literal de un mensaje de voz que recibió ayer mismo un compañero (y, sin embargo, amigo) de una alumna a la que formó (en un programa oficial de los homologados por SAP) el verano pasado:

Buenos días, xxxx… me acaban de llamar para trabajar con SuccessFactors.

Me han dicho que buscaban del módulo HCM, pero la plataforma de SuccessFactors.

Entonces yo le he dicho que de SuccessFactors no tengo conocimientos, pero me han preguntado que si es más o menos lo mismo, que no tenían ni idea de lo que era… ¡y me preguntan a mí!

Me dicen: ‘¿es más o menos parecido al SAP que tú tienes?’.

Y he dicho: ‘pues no lo sé, lo tengo que preguntar’.

Entonces, te digo… ¿yo ahora mismo podría trabajar de consultora SuccessFactors con el SAP que tengo?

Venga, pues nada, sigamos avanzando cuesta abajo y sin frenos hacia la tormenta perfecta.

Y así, señores, es cómo se empieza para terminar haciendo proyectos a 30 €/hora o menos… 😉

Formación y aprendizaje: ¿es lo mismo?

En la entrada de ayer me quedó pendiente puntualizar algo y aquí estoy… 😉

Lo primero, voy a responder a la pregunta que planteo en el título: no, no es lo mismo. Probablemente, nunca lo ha sido, pero en los tiempos que corren mucho menos.

Necesitamos desaprender muchas cosas y aprender muchas nuevas, no que nos formen. Es decir, no me apuntes a mil cursos que yo no te he pedido, déjame que aprenda lo que quiero/necesito para desempeñar mi trabajo. Parece que es lo mismo, pero realmente no tiene nada que ver.

Ejemplo concreto: compro una licencia de SAP Learning Hub (2.500 €/año), se la asigno a un consultor y le digo lo de “luego no te quejes, que con eso tienes acceso a más de 3.000 manuales, si no aprendes es porque no quieres”… Consultor al que tengo asignado al 100% (cuando no al 120%) en varios proyectos, por cierto.

Me surgen varias preguntas:

  • ¿Realmente crees que esa persona va a aprovechar algo esa “inversión”?
  • ¿Alguien puede necesitar 3.000 manuales?
  • ¿En qué momento del día le va a poder dedicar tiempo?

Quizás, si le preguntaras al empleado, preferiría dedicar esos 2.500 € a un curso concreto que necesita para su proyecto o a mejorar su nivel de inglés o a conocer una tecnología emergente… el coste sería el mismo, pero… ¿qué es más efectivo? ¿Cuándo aprenderá más?

¿Entonces pasamos de la formación online y nos dedicamos a sacar nuestro catálogo de formación como hemos hecho (porque todos formáis a vuestra gente, ¿no?) toda la vida? Yo no he dicho eso, lo que he dicho es que, antes de hacer nada, preguntes… algo tan simple como “¿qué necesitas?”

No se trata simplemente de facilitar herramientas (llámese SAP Learning Hub, llámese catálogo de formación interna), se necesita espacio y tiempo para poder facilitar y consolidar el aprendizaje. Y, evidentemente, eso tiene un coste, que alguien tiene que soportar y con tarifas a 30/h la hora, esto es un poco heavy… 😉

Una vez que yo tengo claro eso (no es sólo cuestión de herramientas, hay que facilitar el entorno de aprendizaje), vamos con lo otro: esas herramientas, su precio y el valor que aportan.

Y lo hago con un tema muy concreto y sobre el que me preguntáis alguna vez: la formación en SuccessFactors.

Si te quieres formar en SuccessFactors, deber hacerlo directamente con SAP o con un centro de formación homologado (otro día hablaré de esto, que también tiene tela este asunto). Creo que a día de hoy, en España, no hay ningún centro que ofrezca un programa de SuccessFactors (supongo que lo habrá en breve), por lo que la opción es hacerlo con SAP.

Aquí tengo 3 opciones:

  • SAP Learning Hub: hay una edición especial para soluciones de recursos humanos (1.500 €/año), que te da acceso a todos los cursos en formato electrónico y 10 horas de acceso a sistema con SAP Live Access.
  • Formación VLC (Virtual Live Classroom): formación en remoto, con un instructor que te da soporte, en sesiones de 3 h/día, sobre cosas que previamente has debido ver por tu cuenta. Ya sabéis, formato . Coste aproximado, para un curso de 2 semanas: 3.500 €.
  • Formación presencial: se van haciendo convocatorias de los distintos cursos, en diferentes fechas, con duraciones de 5 a 15 días, 6 h/día, dependiendo del módulo y un coste aproximado de 3.500 €/semana.

Si nos fijamos sólo en el precio, está claro que SAP Learning Hub es lo más económico, por 1.500 € puedo hacer todos los cursos, pero… ¿realmente necesitas hacerlos todos?, ¿vas a ser capaz de dedicarle el tiempo necesario?, ¿sólo con el manual y 10 horas de sistema le vas a sacar provecho?

La formación VLC me obliga a ceñirme a las fechas y horarios en los que se convoquen, cuento con el soporte de alguien, pero sigo teniendo la misma limitación con el tema de acceso a sistemas para poder practicar.

La formación presencial es más cara, puede obligarme a desplazarme y también me tengo que ajustar a las fechas ofrecidas, pero a cambio me da la posibilidad de tener un sistema para practicar directamente durante toda la formación y a interactuar de manera mucho más directa con el instructor.

Bien, supongamos entonces que el dinero no es problema (es una suposición), ¿qué opción os recomendaría?

Primero, haría una formación presencial y después compraría una licencia de Learning Hub. Esa formación presencial os dará la capacidad suficiente para “aprender a aprender”, para saber cómo “meterle mano” a todo el material que tenéis en el Learning Hub y os dará acceso a una instancia para practicar.

Como hemos supuesto que el dinero no es problema, compraría también una licencia de Certification Hub (500 €/año) y me certificaría en el módulo en el que me he formado presencialmente, para poder tener la posibilidad de pedir luego una instancia de demo, para consolidar el resto de formaciones que iría haciendo con el Learning Hub. Si no tengo la posibilidad de “tocar” el sistema, veo muy complicado consolidar el aprendizaje.

Y terminando con lo que me ha traído hasta aquí, a día de hoy, si quiero ser un consultor certificado de SuccessFactors estoy obligado como mínimo a obtener una certificación (vía certificación presencial o vía Certification Hub) y tener licencia de SAP Learning Hub para poder hacer los exámenes delta. Es decir, hacer un desembolso anual de 2.000 €… y, como en la vida real el dinero si es un problema, toca echar cuentas 😉

¿2.000 € es mucho dinero? Depende. Si luego voy a facturar 100.000 €, no; si voy a facturar 10.000 €, sí.

¿Debería ser más barato? Sí, probablemente sí. Si la tendencia ahora va a ser esta (te certificas y tienes que hacer actualizaciones trimestrales), probablemente habría que racionalizar el precio de esto… 2.000 €/año para una consultora mediana (supongamos 200 trabajadores) supondría un desembolso de 400.000 €/año, algo difícilmente sostenible, especialmente haciendo proyectos a 30 €/h… 😉

Ya, pero es que no hace falta certificar a los 200, porque realmente con certificar a 5, mi empresa ya es reconocida como “certificada”… claro, claro… y luego esos 5 consultores son los que hacen todos los proyectos, ¿verdad?

Volvemos al tema de los conductores del que hablaba hace unos días… ¿realmente es admisible conducir sin carné? No, y lo sabes, pero tampoco sería admisible que para mantener el carné de conducir me viera obligado a pagar 2.000 € todos los años, ¿verdad?

Busquemos una solución intermedia: vale, yo me comprometo a certificar a TODOS mis consultores y a mantener vigentes dichas certificaciones, pero… a un precio más razonable.

Ahí lo dejo… 😉

¡Esto es muy heavy!

Al hilo de un comentario de la entrada anterior, alguien comentaba que el hecho de obligarnos a tener que estar actualizados en las últimas versiones de SuccessFactors era un poco heavy… y lo es… aunque creo que hay cosas más heavies.

La semana pasada se publicó en Expansión un artículo en el que hablaban sobre cuál es el sueldo de los profesionales de IT. Si nos fijamos en el salario que se le adjudica a un profesional SAP en Madrid es de 43.000 €.

Por supuesto, al tratarse de un valor medio, hay que gente por debajo y por encima de ese salario, pero supongamos que cuando nos presentamos a un proyecto sucede lo mismo: habrá perfiles altos, medios y bajos, por lo que podríamos decir que ese es el salario medio del equipo.

Si a ese salario, le sumamos el coste que le supone a la empresa (Seguridad Social, infraestructura, beneficios sociales, provisión por despido…), la cifra se puede incrementar, aproximadamente en un 60% más, con lo que nos iríamos a los 68.800 €.

Es de suponer, que ese consultor medio se cogerá 1 mes de vacaciones al año y que, siendo optimistas, puede que le tengamos 1 mes más “parado” en la oficina… entre proyecto y proyecto, mientras el cliente te adjudica el proyecto y empiezas realmente a “producir”, etc… es decir, que tenemos que dividir ese coste entre 10 meses, lo que nos da un coste mensual de 6.880 €.

Supongamos que trabajamos 20 días al mes y 8 horas a la semana (más bien que facturamos eso, lo que trabajamos es probable que sea “algo más”, si dividimos el coste (6.880 €) entre los días (20) y las horas (8) nos da un coste por hora de 43 €.

Es decir, al final vemos que el coste por hora del consultor es su salario bruto dividido por 1.000 o, lo que es lo mismo, (lo entenderéis hasta los de letras), que su salario bruto es 1.000 veces lo que paguen por él a la hora.

Por supuesto, son grandes números y habrá gente que me discuta si el 60% de costes empresariales que meto sobre el salario es algo alto (echad cuentas y no se puede ajustar mucho más) o que estoy suponiendo que las jornadas facturadas anuales son pocas (160), pero estoy seguro que muchos firmaríamos si nos aseguraran eso a final de año para todos nuestros consultores.

El caso es que, siguiendo con el ejemplo, si tomamos los 43.000 € del artículo como referencia de un salario medio SAP y vemos que el coste de ese salario es de 43 €/h, ¿cómo es posible que luego se adjudiquen proyectos por 30 €/h?

Evidentemente, porque o el equipo no está suficientemente cualificado o porque está sobrecargado de trabajo, con lo cual la calidad se verá afectada, sí o sí.

Y no he metido en ningún momento, la variante de la formación… si tengo que formar a mi equipo, para que se recicle y/o esté actualizado, es a base de horas que no factura, aparte de los costes implícitos de la formación.

Ah, y además creo que uno de los objetivos de una empresa es ganar algo de dinero, no sólo cubrir costes… un detalle sin importancia que se me había pasado… 😉

En resumen, que lo que a mí me parece realmente sorprendente es que haya clientes que piensen que pueden tener un servicio de calidad pagando 30 €/h… ¡eso sí que es heavy!

Por lo tanto, volviendo al comentario que ha dado pie a todo esto, me parece correcto (con matices, que escribiré en otro artículo) el estar obligado a permanecer actualizado, pero siempre que todos seamos conscientes de lo que esto supone.

Como ya he dicho en alguna ocasión, todo sería más sencillo si fuéramos todos más honestos… 😉

PD.- Punto y minipunto para quien conozca el nombre del grupo de la foto que aparece en el artículo.

Conducir sin carné

Se estima que en España hay unas 26.000 personas que conducen sin carné y que hay más de 26 millones de conductores en activo, ¿qué os parece?

Como sois gente sensata, imagino que una temeridad; aunque también es cierto que viendo conducir a alguno, no sé qué da más miedo 😉

Alguno puede pensar que el que haya un 0,1% de conductores sin carné tampoco es para tanto, pero es que resulta que las normas y las leyes están para todos, ¿no?

Por supuesto que tener el carné no te garantiza saber conducir. De hecho, creo que aprendes a conducir, una vez que te sacas el carné, pero si te da unas nociones básicas para saber lo que te traes entre manos.

Y, evidentemente, puede haber gente que sin tener carné conduzca mucho mejor que muchos de los supuestamente capacitados por la tarjetita rosa.

Un título, ya sea el carné de conducir, la carrera de Medicina o un Máster (ya sea de Harvard o de Aravaca), únicamente te da un certificado que acredita que has adquirido (más bien que te han “soltado”, otra cosa es que tú los hayas hecho tuyos) una serie de conocimientos para su/tu desarrollo posterior.

Es a partir de este momento, cuando pondrás en práctica dichos conocimientos para desarrollar y potencias tus habilidades. No quiero que me cuentes que sabes muchas cosas, quiero que hagas cosas con todo eso que sabes.

Eso sí, no me gustaría subir en un autobús en el que el conductor no tuviera carné; ni me gustaría ponerme en las manos de un cirujano que no hubiera pisado la facultad de Medicina (aparte de la cafetería).

Y de nada me valdría que en la compañía de autobuses me dijeran que tienen 3 conductores de los 100 que hay en plantilla con carné; o que en el hospital argumentaran que el cirujano lleva años operando y nunca ha tenido ningún problema.

Aunque claro, estoy pensando que si esa compañía de autobuses o ese hospital deciden, en un momento dado, implantar SAP, lo mismo pretenden que se lo implante alguien con TODOS los consultores certificados.

Mejor no saquemos las cifras de cuántos consultores “conducen” sin carné… 😉

SAP Activate: tu caja de herramientas para el futuro inmediato

Hace casi 2 años y medio ya escribí algo sobre SAP Activate y, por lo que puedo ver, sigue siendo algo no muy conocido, lo que me sorprende porque debería ser una pieza angular de mucho de lo que está por venir. Ya sabes, migraciones a HANA, S/4HANA y todas esas cosas modernas…

SAP Activate es la metodología que ofrece/recomienda/impone SAP para todos sus proyectos, ya sean on-premise o cloud, soportando implementaciones nuevas, transformación de escenarios, migraciones… y no es simplemente una metodología; ese sería uno de sus 3 pilares, además tiene las configuraciones guiadas y las mejores prácticas.

Con las SAP Best Practices podemos analizar en detalle los procesos de negocio que nos ofrece SAP, accediendo a la documentación de los mismos y su configuración.

¿Cómo accedemos a todo esto?

 

¿Y cómo puedo buscar lo que necesito?

 

Todo esto y mucho más, lo podéis encontrar aquí: SAP S/4HANA Cloud 1805 release with SAP Activate

Y si queréis aprender más sobre esto, podéis mirar este curso de openSAPImplementation of SAP S/4HANA

Si lo que necesitáis es aprender con más detalle y/o certificaros, entonces toca pasar por caja y hacer los cursos ACT100 y ACT200.

De todas formas, todo esto sólo es necesario si piensas hacer algo distinto en los próximos años. Si vas a seguir haciendo batch-inputs y ALVs, puedes seguir igual, esto no va contigo… 😉

SAP Cloud Platform Business Rules te ayuda a establecer las reglas de tu negocio

SAP Cloud Platform Business Rules es un servicio de Cloud Platform que nos permite configurar reglas de negocio de una manera simple desde nuestra cuenta de SAP Cloud Platform.

Entiendo que lo de las business rules ya te suena, ¿no? Sí, hombre, eso de los BRFs… ¿no? Pues no me vengas con que eso es nuevo porque lleva con nosotros un tiempo. Si no me crees, ve a cualquier sistema SAP (de este siglo) y ejecuta las transacciones “BRF” y/o “BRF+”. ¿Esto te suena a chino? Pues nada, vete a la ayuda, practica un poco y después sigues leyendo: Business Rule Framework plus (BRFplus)

También puedes ver este vídeo, un ejemplo de para qué puede servir esto:

En pocas palabras, con las business rules podemos separar la lógica de negocio del código de la aplicación. Es decir, en el ejemplo del vídeo anterior, por ejemplo, se pueden establecer distintas estrategias de aprobación, en función del volumen de compras y el importe del pedido.

Realmente, esto lo que nos permite es tomar decisiones del tipo IFTTT (IF This Then ThaT), como el conocido servicio de Internet que nos permite “conectar” distintas aplicaciones, ¿sabéis de lo que hablo? Mirad aquí: https://ifttt.com/

Bien, pues el servicio de SAP Cloud Platform me permite hacer esto mismo: diseñar mis reglas de negocio y después invocarlas desde una aplicación.

Voy a hacer un ejemplo chorra, en el que le paso al servicio una lista de empleados con una serie de información (nombre, apellido y edad) y la regla me devuelve a qué grupo pertenece (jóvenes, maduros o sabios) en base a su edad (menores de 30, entre 30 y 50 y mayores de 50, respectivamente. Para ello, activaré el servicio, crearé la regla y la llamaré. Vamos a ello…

1) Activamos el servicio: es tan sencillo como activarlo y asignar los roles correspondientes a nuestro usuario.

2) Creamos la regla: se crean los distintos elementos, se activan y se despliega en nuestra cuenta.

3) Probamos la regla: hacemos un par de llamadas, una para generar el token que nos autentica en la aplicación y otra para invocar a la regla.

Fácil, ¿no? Si yo lo he hecho, seguro que vosotros también podéis y aquí os dejo artículo que os puede servir de guía: Overview of Business Rules in Cloud Platform

Una vez visto cómo funciona esto ya es sólo cuestión de echarle imaginación, porque el potencial es increíble… imaginación y horas 😉

Activando el servicio de Workflow en SAP Cloud Platform

Hace casi un año hice una entrada hablando del servicio de workflow que ofrecía SAP Cloud Platform, donde mostraba cómo activarlo.

En este artículo, voy un poco más allá. Una vez activado (os recuerdo cómo hacerlo), vemos como utilizando el servicio del Portal, creamos uno de tipo Fiori Launchpad en el que nos aparecen 3 aplicaciones para gestionar y monitorizar nuestros workflows.

Como podéis ver, todo utilizando 3 servicios de SAP Cloud Platform:

  • Workflow: el servicio propiamente dicho.
  • Web IDE Full-Stack: para diseñar los workflows.
  • Portal: para alojar las aplicaciones que nos genera automáticamente el sistema con la sola activación del servicio.

Si yo lo he hecho, tú también puedes hacerlo, sólo hay que ponerse… 😉