Teletrabajo sí, pero no

Han pasado más de 2 semanas desde mi última entrada, algo que no es habitual, como no lo es la situación que estamos viviendo.

Lo primero que quiero es agradeceros a esas personas que habéis contactado conmigo, inquietos por mi «desaparición»… Estoy bien, por ahora, no tengo ningún afectado entre mis allegados y espero que todo siga así.

El caso es que han sido unos días «raros» y he estado un poco descolocado ante todo lo que estaba pasando: cambio de rutinas, situaciones anómalas, preocupación por la situación, etc… pero hay que saber adaptarse 😉

Aunque estoy acostumbrado a trabajar en remoto desde hace años y no es algo que me suponga ningún tipo de problema, una cosa es que sea una opción que uno elija y otra que te la impongan.

Y cuando digo que te la impongan no quiero decir que esté en desacuerdo con las medidas tomadas, las circunstancias son las que son y creo que lo fundamental ahora es controlar la crisis sanitaria.

Personalmente, he seguido impartiendo formación y aunque siempre he sido partidario (y lo sigo siendo) de la formación presencial, tengo que reconocer que cada vez hay mejores herramientas para poder dar una formación de calidad sin tener que desplazarte físicamente.

Lo que me gusta menos es tener a gente en el aula y gente conectada a la vez porque en este caso es complicado intentar mantener la atención de ambos grupos. Por mucho que sepa que hay alguien conectado, siempre termino por levantarme, pintar algo en la pizarra, etc…

Así que, por mí: o todos en clase o todos en remoto.

Si puedo elegir, tanto de profe como de alumno, prefiero la formación presencial, pero cuando se dan circunstancias como las actuales, no hay opción.

Y entonces tenemos 2 opciones: no formarnos o formarnos a distancia. Y aquí también tengo clara la respuesta, que no hace falta que te diga, si me conoces un poco.

Creo que es buen momento para, ya que se paran otras cosas, aprovechar para formarte/autoformarte en muchas de esas cosas que tenías en tu lista de «pendientes»…

Sí, ya sé que muchos teletrabajáis, que hay que ayudar a los niños con los deberes, que las cosas de la casa, etc… pero estoy seguro de que podéis sacar 1-2 horas al día, para poder aprender algo nuevo.

Y yendo a lo del teletrabajo, muchas empresas se han apuntado a esto ahora, de repente,  o eso creen… porque algunos se creen que comprar portátiles para todos y mandarte para casa es teletrabajar. Y va a ser que no…

Si en el artículo anterior planteaba la pregunta de «¿qué justificación hay para que la gente vuelva a la oficina?», hoy os voy a dar una posible respuesta: no estamos preparados para teletrabajar.

Ojo, no estoy diciendo que en general no estemos preparados para hacerlo, lo que quiero decir es que para poder implantar el teletrabajo no es suficiente con dar un portátil al empleado y adiós, necesitamos muchos más cambios, cambios que afectan a tu cultura corporativa y cambios legislativos.

    • ¿De verdad alguien piensa que tiene (o ha tenido alguna vez) sentido el tema del registro del control horario que entró en vigor hace unos meses? Quizás sea mejor medir valor que tiempo…
    • ¿Sirve de algo implantar una herramienta colaborativa sin enseñar a la gente a usarla? No vale de nada, te seguirán friendo a mails.
    • ¿El hecho de que puedas trabajar desde tu casa convierte tu horario laboral en indefinido? Debes marcarte unos límites.
    • ¿Si te rompes una pierna en casa mientras estás teletrabajando se considera accidente laboral? Veo complicado que la empresa establezca las normas de seguridad en mi casa…
    • ¿Tiene sentido tener 10 videoconferencias al día? Claro, hombre, como no hay que reservar sala de reuniones, es sólo darle a un botón y todo el mundo a la pantallita, después de media hora para que nos oigamos y veamos todos…

Por supuesto, hay empresas que llevan años haciendo ese cambio cultural y algunas que lo tienen más que integrado en su día a día, pero a todas aquellas a las que esto les ha pillado de improviso, no les vendría mal tomar nota de la experiencia y dar los pasos necesarios para que la próxima vez sea todo más natural.

Evidentemente, no hay que esperar a que pase algo así, ya que si realmente haces un análisis serio, verás que necesitas cambiar tu modelo, con independencia de circunstancias excepcionales, ¿o eres de los que vas a seguir apostando por el «presentismo»? 😉

PD.- Salud para todos.

De teletrabajo, tecnología y GDPR

Es evidente que vivimos una situación excepcional y esto nos ha llevado a tomar una serie de medidas para intentar controlar la expansión del dichoso coronavirus.

Una de las medidas que se están tomando es la de fomentar el teletrabajo, para disminuir los desplazamientos y los contactos entre las personas.

Sorprendentemente, hay empresas que no están capacitadas para hacer eso, ya que no cuentan con la tecnología o los procedimientos adecuados.

Hablo, evidentemente, de empresas en las que la mayor parte del trabajo se hace delante de un ordenador, ya sea algo más administrativo o más técnico.

Lo de llevarse una cadena de producción a casa o un almacén, lo veo un pelín más complicado.

Por supuesto, hay otras que sí lo están y el cambio de modelo ha sido casi transparente.

Personalmente, llevo años trabajando por mi cuenta y aunque mucha de mi labor es presencial, siempre se pueden buscar soluciones.

Por ejemplo, para esta tarde tenía programada una sesión de formación fuera de Madrid y ayer a última hora me dijeron que si podía ser en remoto.

En menos de media hora, habilité una sala con Zoom, mandé instrucciones para descargarse un software que íbamos a necesitar por mail y habilité un grupo de Whatsapp (no creo que sea una herramienta de trabajo adecuada, pero esta vez lo era, por el perfil de la gente) por si alguien tenía alguna duda con dicha instalación.

Evidentemente, eso lo pude hacer porque conocía las herramientas y porque el único procedimiento que tuve que seguir fue utilizar el sentido común.

En una compañía grande muchas veces se ven ahogados por sus procedimientos, por el uso de tecnologías «obsoletas», por la cadena de aprobaciones… y el tiempo de reacción no es el deseado.

Ojo, hay otras que no, que tienen un plan de contingencia y en cuestión de un par de días tienen a todo el mundo trabajando desde casa.

Bien, lo que me pregunto es ¿qué pasará una vez superada esta crisis? Si realmente queda demostrado que se puede trabajar desde casa, sin que la productividad se vea mermada, ¿qué justificación hay para que la gente vuelva a la oficina?

Si el trabajo sale, la gente está más feliz, no perdemos tiempos en desplazamientos y ahorramos costes de oficina… ¿para qué vamos a volver?

Quizás alguien debería aprovechar estos días de «reclusión» para reflexionar un poco sobre esto.

Y si siguiendo con el tema, me ha llamado la atención la forma de afrontar el problema en Corea del Sur. La tecnología es su gran aliada.

En tiempo récord han puesto en marcha una sencilla aplicación en la que cualquiera puede dejar registrado cuál es su estado y recibe lo consejos e indicaciones correspondientes.

Además, mediante la agregación de datos pueden saber las zona en las que hay un mayor grado de infección y tomar medidas al respecto.

Tienen restringido los movimientos pero mediante un código QR puedes recibir permiso para circular, si tienes un motivo que así lo justifique.

Os dejo el enlace a la noticia: Coronavirus: Corea del Sur usa app con GPS para monitorear a infectados con el virus

También han puesto una «ITV de coronavirus» en la que pueden atender a la gente desde su propio coche, en lugar de que los sanitarios se tengan que desplazar a cada uno de los domicilios. Algo que aumenta la operatividad y permite que sean examinadas más personas.

¿Sería posible hacer algo así en España? Lo veo complicado, primero por el GDPR, aunque tenga sus excepciones, y después porque para montar esa ITV primero habría que sacarlo a concurso público, licitar, asignar, impugnar, hacer alegaciones…

Y más que de España, es un problema de Europa. En alguna charla le he oído decir a Javier Sirvent lo de «mientras en Estados Unidos se preocupan de innovar, en Europa nos preocupamos de legislar»… y no digo yo que no haya que legislar y que todo valga, pero un poquito de velocidad se agradecería.

Aquí va otro artículo al respecto de todo esto: Cuando la batalla tecnológica contra el coronavirus amenaza el derecho a la privacidad

En definitiva, que seamos un poco inteligente, respetemos las indicaciones que nos dan y aprovechemos el tiempo para pensar y sacar la parte positiva de todo esto.

Saludos desde mi casa 😉

8 años ya…

Este fin de semana recibí una notificación de WordPress recordándome que hacía 8 años que me había registrado y eso me ha llevado a reflexionar qué he hecho, a nivel profesional en los últimos 8 años y qué me ha aportado este blog.

Lo primero que pude comprobar es que, como buen procrastinador, pasó casi un mes desde que me registré hasta que publiqué mi primer artículo.

Precisamente, en ese artículo comunicaba mi salida de Oxfera, empresa de la que era socio y no sabía muy bien cuál sería mi próximo destino.

El destino me llevó a colaborar con unos viejos amigos en SCL Consulting, etapa que también terminó pasados 4 años y medio cuando, entre otras cosas, ya no estaban 2 de las personas que salían en la foto del artículo que escribí cuando empecé con ellos.

Lo que conservo, de ambos sitios, son las personas a las que tuve la oportunidad de conocer.

Tras la salida de SCL he colaborado con distintas empresas y profesionales, aunque mi labor principal ha sido impartir formación para SAP, algo que llevo haciendo casi 20 años de manera ininterrumpida.

Esa ha sido siempre (seguir dando formación) una condición que he puesto siempre ante cualquier oferta que he recibido y era/es algo no negociable.

Hace casi 2 años empecé a trabajar bajo una marca (barrahache) junto a un grupo de grandes profesionales (y sin embargo amigos) con el único fin de dar un servicio más global a algunos de nuestros clientes.

Ahora mismo, seguimos haciendo lo mismo, con algún ligero cambio, que os cuento aquí:

¿Qué es barrahache en 2020?

¿Qué me ha aportado el blog en estos 8 años? Sin lugar a dudas, me quedo con una cosa: las personas a las que he conocido a lo largo de todo este tiempo.

Y las que están en la lista de «pendientes», que alguna hay por ahí. Voy saldando mis deudas poco a poco… 😉

En el camino, he aprendido muchas cosas y me consta que alguna he sido capaz de transmitirla, por algunos mensajes de agradecimiento que he recibido a lo largo de este tiempo.

De eso va todo esto realmente, de compartir conocimientos y experiencias. Así que, habrá que ir a por otros 8 años más…

Workday y el poder del… marketing

Esta semana la cosa parece que va de Recursos Humanos… Si ayer os hablaba de Cornerstone, hoy le toca a Workday.

No era mi intención, pero un par de amigos me enviaron el mismo artículo y me llamó la atención su «preocupación».

Aquí el artículo: Workday: The Power Of One

Mi respuesta a ambos, ha sido la misma: «Es puro marketing». Y ahora me explayo un poco más.

Workday es una gran herramienta, que nació como un producto cloud desde el inicio y se ha ido desarrollando progresivamente desde un punto central y de manera uniforme.

Eso sí, tampoco está libre del vicio de comprar otras compañías, como podéis ver:

Y esto no es ni bueno ni malo, simplemente es así.

El tema del «Power of One» lo presentan como una de sus grandes ventajas y puede que así sea, ya que se basa en tener una arquitectura central sólida, sobre la que se van entregando mejoras, tanto a nivel funcional como técnico, manteniendo la integridad de los procesos y permitiendo al cliente decidir sobre su activación.

Es decir, todo muy en consonancia con un producto cloud, concebido como un Software as a Service desde su inicio.

Como he comentado alguna vez, hay muchos productos cloud de Recursos Humanos que ofrecen una funcionalidad muy parecida, no sólo SuccessFactors, Cornerstone o Workday, hay muchos más… y sería imposible establecer una comparativa de si este es mejor que aquel; es imposible, ya que todo depende de las necesidades que tenga el cliente.

En cualquier caso, si partimos de la base de que el cliente va a adaptar sus procesos a las opciones de configuración de la herramienta pudiera ser que, entre la terna que he mencionado, Workday sea el que más «entre por los ojos», pero… ¿realmente eso existe? 

Es decir, ¿realmente el cliente va a adOptar los procesos y las buenas prácticas de la herramienta o los va a intentar adAptar? Porque en este punto es donde quizás ese «Power of One» no sea precisamente una ventaja.

Y el párrafo que quizás más les ha preocupado a mis amigos «saperos» ha sido el de:

«In most cases, when companies decide to use Workday, functions and data already exist in different systems. Workday provides interfaces ‘out-of-the-box’, which makes it possible to connect other systems, including SAP systems, without any problems».

El párrafo me chirría casi desde el inicio, pero las tres últimas palabras no me cuadran mucho con algunas de las implantaciones que conozco en alguno de los clientes con SAP HCM, especialmente con nómina.

Cierto que hay productos que facilitan esa integración pero dejar ver que es algo que se hace casi sin esfuerzo y sin problemas, es algo muy distinto. Tampoco tendría sentido que el CTO dijera algo menos «atractivo»…

Por supuesto, si alguien tiene experiencia de implantación de Workday en un cliente con nómina SAP y ha ido todo como la seda, que lo cuente.

A priori, cuando un cliente tiene una implementación de SAP HCM con nómina y muy a medida, es complicado que cualquier producto cloud le encaje, ni siquiera SuccessFactors

Eso sí, tengo que reconocer que la capacidad de adaptación/extensión de SuccessFactors es muy superior a la que conozco de Workday, con las ventajas y los peligros que eso supone.

Porque el discurso este de «tenemos las mejores prácticas» también lo teníamos con SAP HCM, pero entre lo de «el cliente siempre tiene la razón» y si no la tiene «yo no tengo los huevos conocimientos suficientes para hacérselo ver», así nos fue… que tampoco nos ha ido tan mal, ¿eh? Que somos muchos los que vivimos de esto… 😉

El caso es que no creo que haya que alarmarse por nada, aquí hay mercado para todo el mundo y habrá clientes que se vayan con unos y otros se vengan con otros, no pasa nada.

Lo importante siempre es tener los huevos conocimientos adecuados para saber afrontar la situación de la mejor manera en cada momento… 😉

Cornerstone compra Saba

Parece que la cosa de los Recursos Humanos está un poco movidita. Si hace 2 días comentaba el acuerdo entre Kronos y Ultimate Software, ayer me encontraba con esto: Cornerstone to Acquire Saba

Si alguien no sabe que es esto de Cornerstone, que se lea primero este otro artículo:

SuccessFactors – Workday – CornerStone

Y si no sabes lo que es Saba, te invito a que te des una vuelta por su web: https://www.saba.com/uk

Ambas soluciones son de Recursos Humanos, especializadas en todos los procesos de Gestión de Talento y, por supuesto, ambas son soluciones líderes (como todas) en algunos de los «mágicos» cuadrantes mágicos de Gartner 😉

En un principio, pueden parecer soluciones similares, más que complementarias, por lo que está por ver si este movimiento es para aunar esfuerzos y aprovechar sinergias o simplemente se trata de ganar cuota de clientes/usuarios a la vez que sacas de la ecuación a un competidor.

Ya sabemos que una cosa es comprar empresas y otra integrarlas. Además, hace poco más de 2 años Saba ya había adquirido a otra compañía del sector: Saba Software Completes Acquisition of Lumesse

Esta jugada puede tener sentido también dentro del movimiento que hizo Cornerstone hace poco más de un mes, al adquirir Clustree, que es una compañía francesa que mediante el uso de Inteligencia Artificial y Machine Learning es capaz de identificar el candidato más adecuado, establecer el plan de desarrollo de un empleado, etc…

Y claro, ya sabemos que para que todo esto de los algoritmos y las predicciones funcionen, cuantos más datos (de calidad, por supuesto), mejor, así que quizás por ahí vayan los tiros…

El que nunca hace nada

A veces gente relativamente cercana a mí me pregunta, tras un tiempo sin vernos: “¿Y tú dónde andas?, ¿qué haces ahora?”.

La respuesta suele ser: Evangelizar… o intentarlo”.

Y si me piden más detalle, les comento que “sigo con la formación de SAP y asesoro a algún cliente”.

Y ellos se van con una idea: “Vamos, lo de siempre”.

Otros, que me conocen desde hace años, me siguen viendo como “el de Recursos Humanos”.

Y algunos que me conocen hace 4-5 años me identifican como “el del blog de SAP”, incluso se sorprenden si les hablo de Recursos Humanos.

¿Y cuál es la verdad? Pues todas y ninguna… a ver si me explico.

Mi labor principal es dar formación para SAP, eso es cierto.

Lo que no lo es tanto es que haga “lo de siempre”, ya que aunque de vez en cuando cae algún curso de nómina o de tiempos, lo cierto es que puedo contarte cosas de: Cloud Platfom, desarrollo en HANA, Analytics Cloud, migración a S/4HANA, analíticas embebidas, Lumira, Web Intelligence, ABAP para HANA, Fiori, Screen Personas, IoT, Design Thinking… que no es exáctamente «lo de siempre».

¿Soy experto en todo esto? Si me haces esta pregunta, me conoces poco y conoces menos de qué va todo esto.

No seas como mis amigos de toda la vida que están totalmente fuera del círculo SAP y siempre me dicen: “¿Oye, pero eso del SAP no se termina de enseñar nunca?”.

Ni como ese otro que me dijo hace unos años que venía a certificarse de HR porque el resto de cosas ya las dominaba porque las había aprendido sólo “con la ayuda online que es muy intuitiva”… y el pobre diablo no sabía luego ni hacer una entrada en una tabla.

De entrada, no creo en los que se autodenominan expertos; entre otras cosas porque el que lo es no lo dice; si lo es, lo demuestra y lo dicen sus hechos, no él.

Es evidente, que en el área de SAP HR/HCM/HXM tengo un amplio conocimiento, a nivel global de cómo ha ido evolucionando y de todos (o casi todos) sus componentes. Y alguna idea funcional también tengo, aunque sólo sea por el tiempo que llevo…

Eso ha hecho a que, de vez en cuando, reciba mensajes de algún amiguete que se encuentre algún campo raro en una tabla y me llame para, directamente, sin ponerme en antecedentes ni nada, que le diga para que sirve… que si puedo y sé, le ayudo, pero que no lo sé todo. Ni de esto ni de nada 😉

Del resto de cosas que he mencionado antes digamos que tengo un conocimiento suficiente para poder transmitírselo a otros y que les aporte valor.

Aparte, el hecho de llevar 6 años pegándome con “lo nuevo”, me ayuda a tener esa visión global y tener claro (o medianamente claro) cómo se conectan las piezas, que es algo que además intento difundir aquí, por si a alguien le sirve de algo.

Y esto me lleva a recibir preguntas/dudas de lo más variopintas, las cuales intento resolver o derivar a alguien que pueda tener la respuesta adecuada.

Puede que no tenga el palmarés mas brillante y que no haya ganado ningún Mundial ni ninguna Eurocopa, pero a veces es más importante la huella que dejas que las medallas que te cuelgas.

En definitiva, que me considero un jugador con un nivel por encima de la media en muchas cosas pero probablemente no sea el mejor en ninguna de ellas, lo cual no quiere decir que no pueda poder callar muchas bocas en alguna ocasión 😉

Aprendiendo a aprender

Recientemente, he terminado este curso en Coursera: Aprendiendo a aprender: Poderosas herramientas mentales con las que podrás dominar temas difíciles (Learning How to Learn)

En el mismo podrás aprender un poco cómo funciona nuestro cerebro a la hora de enfrentarse con el aprendizaje y te darán herramientas para sacar un mayor rendimiento del mismo.

Que nadie espere fórmulas mágicas pero sí podrás encontrar el sentido a ciertas cosas que puede que nunca te hayas planteado y que influyen en esa capacidad de aprendizaje.

Se tratan de varios conceptos, a lo largo de 4 semanas, en las que tenéis acceso a varios vídeos y decenas de lecturas si queréis profundizar en el tema.

Probablemente, varias cosas os suenen ya, en cualquier caso, os comento algunas de las que me han parecido más interesantes:

  • Modo enfocado y modo difuso. El cerebro tiene dos formas de trabajar y ambas son necesarias, cada una en su momento.
  • Técnica Pomodoro. Sirve para establecer bloques de tiempo para trabajar en modo enfocado en una única tarea, alternando breves períodos de pausa, antes de seguir con el siguiente bloque.
  • Memoria de trabajo y memoria a largo plazo. Cada una sirve para una cosa y tenemos que saber cómo hacer que la una trabaje para la otra.
  • Releer no, repetir sí. Es mejor volver a leer algo en los días siguientes  que releerlo varias veces el mismo día.
  • El Palacio de la Memoria. Es fácil recordar las cosas si las ubicamos en un espacio que nos sea familiar.
  • El ejercicio físico es fundamental. Demostrado científicamente y recogido en el testimonio de cada uno de los expertos que participan en el curso.
  • La memoria también se entrena. Hay ciertas técnicas para hacerlo, aunque también es cierto que hay gente que hace con unas cualidades innatas. Os invito a que hagáis este test, que pone a prueba vuestra capacidad de memoria visual: Extreme Memory Challenge
  • El síndrome del impostor. Ya sabéis, aquello de no verte nunca lo suficientemente bueno como para hablar de algo, pensar que siempre habrá alguien mejor… ¿y cuál es el problema? Realmente, me da más miedo el síndrome del «soyelmaslistodelmundo», aunque es cierto que el síndrome del impostor es algo que frena a mucha gente a hacer cosas.
  • La procrastinación. De esto no digo nada, ya lo hago mañana 😉
  • Las ilusiones de competencia. Me leo algo y ya me lo sé. Y si no es suficiente, lo subrayo todo y listo. ¡Claro que sí, guapi!
  • La práctica deliberada. Deja de leer teoría y ponte a practicar lo que estás leyendo. Realmente aprendemos cuando hacemos las cosas, no cuando vemos cómo las hacen otros.
  • Einstellung. Palabro alemán, o como tus ideas preconcebidas te impiden mirar hacia otro lado y descubrir nuevos caminos.
  • El sobreaprendizaje y sus peligros. Puede estar bien para automatizar ciertas cosas, pero si se convierte en algo obsesivo pierde su valor, porque te limita a aprende otras cosas.

Por supuesto, hay más cosas, pero estas son las que se me vienen ahora mismo a la memoria.

También hay testimonios muy interesantes de gente que cuenta sus propias experiencias personales.

Y para terminar con esto, os dejo un vídeo que no tiene que ver directamente con el curso del que os he hablado pero que me parece apropiado, sobre el tema de aprender idiomas:

Objetivos 2020

En vista del «éxito» de los objetivos que me propuse el año pasado, este año los elimino de la lista.

O más bien, cambio la perspectiva, y me fijo otros que quizás puedan dar mejores resultados sobre esos objetivos «eliminados».

  • Hacer una media 10.000 pasos al día.
  • Escuchar cada día media hora de inglés.

El primero os puede parecer sencillo pero os aseguro que para mí no lo es tanto, ya que muchas veces las tareas que realizo son significativamente sedentarias. Aquí podéis ver la media de los 2 últimos años:

Sí, ya sé que suena a excusa (y lo es), así que este año he dado con la fórmula mágica para conseguir dar más de 10.000 pasos de media en el año 2020. Y la voy a compartir con vosotros, la fórmula es… dar más de 10.000 pasos cada día 😉

Con respecto al inglés, me he puesto como tarea escuchar algo como mínimo media hora todos los días, ya sea de un curso de openSAP, de una serie, una conferencia, lo que sea…

¿Y lo de hablar? Bueno, en ello estoy también, de la mano de YouTalk. ¿Por qué con esta gente? Me gustaba el método y quería probar la plataforma en la que está alojada, de cara a posibles iniciativas en el futuro.

Ya veremos los resultados… 😉

Aparte de esto, aquí va otro relacionado con algo de los que escrito hace unos días:

  • Lanzar un par de podcasts a lo largo de 2020.

Uno de ellos va a ser individual (yo, conmigo mismo) y el otro colaborativo, para el que por cierto ya he recibido varios ofrecimientos para participar, que serán tenidos en cuenta. Aparte de esos otros a los que os tengo ya «fichados» y confío en que os animéis… 😉

Estoy terminando de probar plataforma, formato, software, etc… y espero poder tenerlos listos en este primer trimestre, aunque el compromiso sea «a lo largo de 2020″… espero no tener que cambiarlo a «en los maravillosos años 20″… 😉

Después añado otros ya típicos, relacionados con el trabajo y el blog:

  • Conseguir 4 clientes nuevos.
  • Escribir más de 140 entradas en el blog.
  • Tener más de 80.000 visitas en 2020.

Y, como siempre, iré haciendo seguimiento mensual, para escarnio público y en un año ya veremos qué ha pasado con todo esto.

Y tú, ¿te marcas objetivos al principio del año?

Echando la vista atrás

Después de unos días de descanso, volvemos a la carga.

Espero que este año venga cargado de cosas buenas para todos y que se cumplan todos vuestros objetivos. Y si no se cumplen todos, ya sabéis que no pasa nada… 😉

Antes de hablar de los objetivos que me marco en 2020, voy a hacer un breve repaso de lo que pasó en el 2019, comparándolo con el año anterior, para tener perspectiva.

Hace un año publicaba una entrada en la que os contaba un poco a qué dedicaba mi tiempo principalmente.

Este año, he seguido con el hábito de registrar esa información y puedo comparar lo que ha pasado entre un año y otro.

Por ejemplo, ¿cuánto tiempo dediqué el año pasado a formar y/o formarme?

Lo que podemos deducir de estas cifras es que la formación hay que preparársela y que no te puedes permitir el lujo de dejar de formarte. Al menos, yo no puedo.

¿Y al blog y las redes sociales?

¿Mucho? ¿Poco? Pues depende, como siempre, lo que está claro es que los artículos no se escriben solos, que si quieres encontrar información útil, tienes que «perder» el tiempo localizándola, etc…

Vamos a comparar estos datos con los del año pasado:

Aquí lo que podéis ver es que necesitáis gafas para ver bien… bueno, vale, es la calidad de la imagen. Lo detallo…

En 2019 he dedicado menos tiempo a impartir formación que en 2018 y ese tiempo lo he aprovechado para preparar mejor la formación y formarme más.

Y como podéis ver a continuación, también le he dedicado más tiempo tanto al blog como a las redes sociales, lo cual «quizás» tenga algo que ver con el incremento de visitantes en el blog.

¿Y para qué os cuento esto? Pues simplemente porque creo que muchas veces es bueno echar la vista atrás, para ser consciente de lo que haces y analizar la información para poder tomar decisiones.

¡Ya veremos qué nos depara 2020!