Consigue todo lo que quieras, trabajando sin esfuerzo

Bueno, si has llegado hasta aquí pensando que te voy a dar la fórmula mágica para conseguir eso, lamento comunicarte que sencillamente: es imposible. O pones algo/mucho de tu parte (puedes empezar por aprender cosas nuevas), o me temo que te quedarás con las ganas.

Siguiendo con lo que comencé la semana pasada, recomendando algún libro que he leído, no puedo dejar de recomendar uno en el que te explicaban algo similar, pero con un pequeño matiz. Concretamente, decía “Consigue todo lo que quieras… trabajando como un cabrón”, pero me parecía un poco brusco poner eso en el título del post 😉

El libro es Superpoderes del éxito para gente normal”, del Mago More, alguien que como mago no me parecía malo, como humorista tenía su gracia, pero que como conferenciante me parece BRILLANTE.

Del libro, no voy a hablar mucho, merece la pena leerlo: habla de cómo cambiar ciertos hábitos puede tener consecuencias en distintas facetas de tu vida y cuenta cómo lo vivió él en primera persona.

Lo que os dejo aquí es una charla TED que dio el Mago More hace unos años, hablando del poder del cambio. La calidad de la imagen no es muy buena, pero el contenido de la charla es genial.

¿Realmente crees que puedes seguir sin cambiar nada?

¿De verdad crees que no tienes nada que aprender?

Si estás vivo, no lo creo…pero aún así siempre hay gente muy atrevida, como un amigo que hace ya unos años (no más de 10), tras conectarse por primera vez a Internet, me llamó a los 2 días y me dijo: “Oye, dime algo chulo para ver, que ya me lo he visto todo”… Tal y como lo cuento 😉

Por suerte o por desgracia, en el mundo en el que vivimos estamos condenados a aprender eternamente, para poder adaptarnos a la nueva realidad que nos toca vivir. Además, ya sabéis que esto es algo exponencial y que cada vez las cosas cambian más rápido.

Personalmente, esto es algo que tengo claro y dedico parte de mi tiempo a formarme, utilizando medios que tenemos hoy en día a nuestra disposición sin movernos de casa. Os cuento aquí alguno de esos recursos:

  • openSAP: cursos de SAP, con distintos niveles de profundidad. Aconsejo especialmente todos los de Cloud Platform. Algunos son puramente teóricos, pero están bien para tener una idea de por dónde van los tiros.
  • openHPI: de aquí salió openSAP, ¿quizás tenga que ver algo que HPI es Hasso Plattner Institute? Sí, uno de los miembros de El Equipo SAP.
  • Coursera: porque no sólo de SAP vive el hombre 😉 De aquí, he enredado con cosas de Design Thinking, Big Data, modelos de negocio… tienen un catálogo muy amplio.
  • MiriadaX:  similar a Coursera, he hecho cosas de liderazgo, Agile, Scrum… lo mejor es que eches un vistazo.
  • Acumen: organización sin ánimo de lucro que ofrece cursos de emprendimiento, storytelling o uno de Design Thinking organizado por IDEO del que, por cierto, hay una nueva edición en mayo.
  • Udacity: si empresas como Amazon o Google están por detrás de esto, algo deben de saber, ¿no? Me parecen especialmente interesantes los cursos de iniciación a HTML5, JavaScript, Python
  • Youtube: sí, esto no sirve simplemente para ver vídeos donde llaman a la gente “caranchoa”, también puedes aprender HANA, por ejemplo, con la SAP HANA Academy.
  • Twitter: esta es mi mayor fuente de aprendizaje, ya que aquí puedes aprender de lo mucho que tienen que enseñarte los demás… siempre hay contenidos interesantes, que te ayudan a descubrir nuevos recursos y/o conocimientos. ¿En sólo 140 caracteres? A veces, sí 😉

Y lo que no me vale es lo de que no tenéis tiempo: No existe la “falta de tiempo” sino la falta de interés

Evidentemente, hay muchos más sitios en los que encontrar información, pero, a no ser que seáis mi amigo, al que hacía referencia al principio, es imposible mirarlo todo 😉

“El espía de la mente”: ¿de verdad que tú no te preguntas nada?

Han pasado ya unos cuantos meses desde que leí este libro y aunque nada más terminar pensé en escribir una entrada sobre el mismo, el gran procrastinador que llevo dentro ha hecho que lleguemos al día de hoy. No pasa nada, sigue siendo perfectamente válido.

Escrito por Antonio Muñoz Sánchez, es una recopilación de alguna de sus columnas en “El Periódico de Extremadura”, en la que se plantean de manera sencilla 150 situaciones que te llevan a reflexionar y a hacerte preguntas.

No es el típico libro de autoayuda en el que te dan respuestas mágicas a esas preguntas, simplemente, te plantea esas preguntas para que seas tú quien busque la respuesta.

Leyendo este libro encontrarás preguntas, muchas preguntas, puede que a veces te sientas como en un barco a la deriva. Desde este barco te harás preguntas sobre el verbo aprender: quién enseña más a quién, ¿un padre a un hijo o un hijo a un padre?, ¿sabes aprender de situaciones poco favorables?, ¿sigues culpando a tus padres de tus errores?. O sobre la gratitud: ¿sabes quiénes son las diez personas más importantes de tu vida?, ¿debes agradecer algo a tu maestro?, ¿le has expresado agradecimiento a tus padres explícitamente?

Si quieres comprarlo, aquí tienes el enlace: “El Espía de la Mente”.

Tranquilo, no te vas a arruinar por 4,50 €, además siempre puedes utilizar este código: ELESPIADEOFERTA

Y si te preguntas qué gano yo con todo esto, la respuesta es sencilla: que te preguntes cosas. ¿O eres de los que piensas que todo lo que haces tiene que ir en beneficio propio?

¡Mamá, quiero ser artista!

A una madre, sólo hay una frase que le de más miedo que la que da título a este artículo y es: “¡Mamá, quiero ser autónomo!”.

Vamos, a ver, alma de cántaro, no digas “autónomo”, di “freelance”, que queda mucho más cool. Pringar, vas a pringar lo mismo, pero tu madre se queda más tranquila y “viste” mucho más.

Si después de leer la entrada anterior en la que hablaba de SAP.iO, estáis pensando en lanzaros al mundo del emprendimiento, aquí os dejo una serie de artículos que escribí hace unos años y que siguen estando vigentes (a excepción de algunas cifras de impuestos que han variado): Freelance vs Empleado

Además, tened en cuenta que hay mucho “carnicero” suelto por ahí y que muchas veces la gente no sabe ni qué teléfono quiere

En resumen, que hoy me apetecía echar la vista atrás y recuperar algunas de las cosas que os pueden ser útiles a la hora de tomar decisiones. Y no sólo a vosotros, a mí también… 😉

Storytelling: que no te cuenten cuentos

La semana pasada, siguiendo uno de mis propósitos de primeros de año (el de APRENDER) participé en un taller de Storytelling organizado por BLC, con el objetivo de mejorar mi capacidad de comunicación y la verdad es que fue una gran experiencia, gracias a los participantes (profesionales de RR.HH. y Marketing) y al facilitador de la sesión (Julius Lamb).

¿Pero esto del Storytelling de qué va? Básicamente, se trata de aplicar ciertas técnicas a la hora de comunicar que permitan que tu mensaje llegue de una manera clara y no sólo eso, sino que pueda ser recordado por tu audiencia. Como cuando le cuentas un cuento a un niño, jugando con los detalles, las pausas, las sorpresas, los giros… pero sin que aparezca el matiz negativo que puede tener la palabra “cuento” en castellano.

No se trata de contar cuentos ni películas de miedo, va más de contar historias… de comunicar.

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Y para eso hay una serie de técnicas que se pueden aplicar y que no os voy a desvelar, ya que lo interesante de esto no es la teoría, sino la práctica. La única forma que hay de aprender algo es haciéndolo muchas veces: la primera no te saldrá muy bien, ni la segunda, pero con el paso del tiempo irás mejorando esa práctica y pasado un tiempo serás capaz de dominarla. ¿O alguien se veía capaz de conducir la primera vez que se subió a un coche y vio tantos espejos?

A lo largo del día, escuchamos alguna historia, analizamos la estructura de las mismas y creamos nuestros propios “cuentos”; uno en grupo y otro de manera individual, con el objetivo de analizar luego cómo lo habíamos hecho. Hubo de todo: historias personales, de superación, fantasiosas, escatológicas… todas con el nexo común de que fueron improvisadas en pocas horas, dejando ver como todo el mundo tiene su lado creativo, aunque alguno no lo crea.

Curiosamente, muchos de mis compañeros eran del mundo de Recursos Humanos y al presentarme como consultor tecnológico (creo que dije “consultor en sentido común”, pero luego lo expliqué un poco), concretamente al mencionar la palabra “SAP” se escucharon varios gritos en la sala (y no precisamente de admiración) y pasé a ser visto como “el enemigo” 😉

De hecho, a la hora de hacer el ejercicio individual, una de mis compañeras dijo: “No vale, tú tienes ventaja… porque si eres capaz de vender SAP, eres capaz de vender cualquier cosa”. Aunque ya aclaré que yo nunca he vendido SAP (eso se lo dejo a los profesionales), yo suelo vender algo más “fácil”: CONFIANZA.

Venga, os dejo el video del ejercicio final, se trataba de construir una historia, con una duración de entre 1 y 2 minutos sobre algo relacionado con tu trabajo:


 
Por supuesto, se admiten críticas/comentarios… Iremos mejorando con el tiempo 😉

La empatía: ¿un mal necesario?

Hace unos meses participé en una clase universitaria en la que me ofrecí como conejillo de indias para que los alumnos me entrevistaran y responder a sus inquietudes sobre aspectos de la vida laboral. No pretendía ser ejemplo de nada, simplemente hablamos de ciertas circunstancias vividas y lo que me habían aportado.

Después, en base a mis respuestas, el profesor (buen amigo) les pidió que intentarán decir algo positivo y algo negativo, en base a mis respuestas. Sinceramente, no recuerdo bien lo que contestaron, pero sí lo que dijo él: “Como positivo, diría que es muy empático… y como negativo, que es muy empático”.

La parte positiva de la respuesta la enfocó en que me era fácil ponerme en el lugar de los demás, lo que facilitaba el entendimiento de las necesidades del otro y generaba confianza; en lo negativo, argumentó que a veces un exceso de empatía provoca que no sepa “mantenerme en mi sitio”.

No es mi intención discutir su opinión, ya que es la opinión de otro y como tal es respetable (¿veis que empático soy?), pero lo cierto es que en lo que se refiere a la empatía, personalmente veo siempre muchos más aspectos positivos que negativos.

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Por supuesto, en esto, como en la mayoría de las cosas, hay opiniones para todos los gustos: gente que cree la empatía está bien pero no es necesaria, otros que creen que te puede hacer ser un mejor líder o que la falta de la misma te puede hacer perder dinero

Y, por último, me gustaría que leyerais este artículo que recoge la filosofía de Bill McDermott, CEO de SAP, sobre la empatía aplicada a los equipos de ventas: How SAP’s CEO Redefined Sales Management Using Empathy

“If we could just finally put all this collective passion together for the common good, not just the team but everybody on the team, we would be the best. It turns out, it worked every time.”

¿Y tú, empatizas? ¿Eso es bueno o malo? 😉

Las personas se crean y se transforman… o se destruyen

Cuando alguien me pregunta cómo evaluar la madurez del proceso de transformación digital en una compañía, sólo hago una pregunta: “¿Cuánta gente sería capaz de sacar su trabajo adelante sin utilizar ni el correo electrónico ni el Excel?”. Y ése es el mejor indicador que puede darnos una idea del grado de digitalización de la misma, y que conste que soy usuario de ambas herramientas.

cv

Recientemente, contactó conmigo una empresa de selección porque estaban buscando “un perfil en el que encajas perfectamente”. Al preguntarle cómo me habían localizado, me contestó que en Infojobs. Le dije que lo sentía mucho, y que me llamara en unos años cuando se hubiera inventado la máquina del tiempo para conseguir volver al año 2002, ya que -probablemente- haya sido la última vez que actualicé mi perfil en dicha página. Me dijo que no pasaba nada, que aun así les interesaba mi perfil, algo que me sonó un poco raro pues mis competencias en 14 años han cambiado “un poco” (unas para mejor, otras para peor). En cualquier caso, le dije que podía consultar mi perfil en LinkedIn y me contestó: “¿Por qué no me lo envías en formato Word?”.

He de reconocer que podría haber sido peor si me lo pide en WordPerfect 5.1 (habría tenido que desempolvar una disquetera, arrancar un Amstrad 64…), pero simplemente esta forma de acercarse a mí me hizo estar poco predispuesto a escuchar cualquier oferta que pudiera hacerme, por muy tentadora que fuera.

Extracto del artículo publicado en la revista de AUSAPE de diciembre de 2016.