SuccessConnect 2019 Las Vegas: ¿qué hay de lo mío? (I)

Aunque algunos de los deseos de la lista de Brandon no se pudieron cumplir, en alguno parece que si le hicieron caso…


Lo cierto es que en estos días he podido descubrir cosas curiosas, como lo comentado de Axonify y ServiceNow de las entradas anteriores.

Pongo aquí algunos de los tweets que más me han llamado la atención:

En próximas entradas contaré de qué van Skillsoft y Censia. Lo de ServiceNow ya lo conté 😉

Lo  de ServiceNow le parece a todo el mundo bien…

El crecimiento de clientes de Employee Central parece que se ha estancado, ¿no?

Qualtrics para todo, ya no hablamos de HCM (Human Capital Management), ahora hay que hablar de HXM (Human eXperience Management).

Un poquito de Inteligencia Artificial y Machine Learning para poder hablar de forma natural…

People Analytics, como buen «hijo» de SAP Analytics Cloud tendrá capacidades de business intelligent, planificación y predictivas.

SAP utiliza JobPts internamente para mejorar la experiencia de sus empleados.

Muchas veces, la solución no está en la herramienta

Un pequeño lavado de cara para simplificar el interfaz de usuario

Se están planteando la posibilidad de poder seguir utilizando la gestión de tiempos actual e integrarla con Employee Central Payroll. Eso sí, sólo para la opción de nómina gestionada (PMC).

Esto no va sólo de un cambio de tecnología…

Una herramienta para sincronizar la información de mi Core HR con ECP, pero… ¿esto no lo hace ya el estándar? 😉 Próximamente, escribiré algo sobre este producto.

Si los empleados están contentos, todo irá mejor… 😉

A los 5 minutos, ya apareció Qualtrics

Más de 5.000 clientes ya usan Performance&Goals… no olvidemos que es con lo que nació SuccessFactors.

Una cosa es lo que tú crees que pasa y otra lo que realmente pasa

No se tratá sólo de saber QUÉ pasa

…también hay que saber POR QUÉ pasa.

Y aquí ya tenemos el XO dichoso, que nos va a permitir analizar los datos y mejorar la experiencia de nuestros empleados.

Y de aquí es de dónde sale el término HXM (Human eXperience Management), que es el nuevo mantra… hasta que se invente el siguiente 😉

(Continuará…)

Axonify: microlearning para SuccessFactors

Al encontrarme el tweet que pongo a continuación, mientras revisaba la información sobre el SuccessConnect me puse a enredar un poco ya que el concepto de «microlearning» me gusta mucho.

Descubrí que Axonify era una plataforma que se integra con SuccessFactors y que está disponible en el SAP App Center: Axonify Microlearning for SAP SuccessFactors Learning

Es un producto que nos permite diseñar «píldoras de aprendizaje» que facilitan la formación de los empleados mientras están trabajando, de una manera natural, usando técnicas de gamificación y refuerzo para que los conocimientos queden adheridos con menos esfuerzo que en una aburrida formación tradicional.

Tiene buena pinta, como también la tiene SAP Litmos, otra plataforma similar que descubría hace unas semanas, ya que ambas comparten características similares: buena interfaz de usuario, informes visuales, elementos de gamificación, etc…

¿Y qué hacemos con SuccessFactors Learning? En el caso de SAP Litmos, no lo tengo claro, pero con Axonify hay varios puntos de integración:

  • Single Sign-On entre ambas aplicaciones.
  • El contenido puede estar alojado en SuccessFactors Learning y consumirse desde Axonify.
  • El grado de avance de las formaciones, las terminaciones, etc… se sincronizan entre ambos sistemas.
  • La información relevante se vuelca en SuccessFactors Learning y en el perfil del alumno.
  • La gestión de usuarios es única.

Todo lo anterior es lo que dicen en la hoja de producto, no es que lo haya probado personalmente, de momento… 😉

En definitiva, un «juguetito» más para conseguir adaptar el conocimiento de nuestros trabajadores a los tiempos que corren

ServiceNow HR Service Delivery: ¿qué es esto?

Como comentaba en la entrada de ayer, se está celebrando el SuccessConnect en Las Vegas y el primer día ya hubo un anuncio relevante: ServiceNow Introduces an Employee Service Experience Delivery App

ServiceNow, para quien no la conozcáis, es una empresa americana que con un modelo SaaS empezó proporcionando servicios de IT (típica gestión de incidencias) y después fue extendiendo el modelo para dar servicios de atención a clientes y empleados, que ya sabemos que deberían ser nuestros mejores clientes 😉

El caso es que ahora se posiciona como una plataforma de workflows que nos permite trabajar mejor para que las empresas funcionen mejor.


¿Y todo esto qué tiene que ver con SuccessFactors? Si en SuccessFactors ya tenemos workflows y tenemos la posibilidad de que los empleados interactúen desde el móvil.

Sí, pero ahora se lo vamos a poner más fácil con ServiceNow HR Service Delivery, que es una aplicación que podéis encontrar en el SAP App Center.

Con esta aplicación vamos a mejorar el proceso de acogida (onboarding, si nos ponemos técnicos) así como todos los trámites y gestiones que puede necesitar un empleado en su día a día en la empresa.

Y todo ello maravillosamente integrado, como podéis ver:

Si queréis ver más información, aquí os dejo un enlace al producto: SAP App Center – ServiceNow HR Service Delivery

Personalmente, no tengo nada claro si algo así era realmente necesario. Creo que, por ejemplo, es más importante mejorar la integración de los componentes existentes y aclarar la estrategia que va a seguir la nómina, pero…

De todas formas, esto no deja de ser una app que mejora ciertos aspectos, por lo tanto, es algo opcional y cada uno es libre de adoptarla o no. Para los clientes que utilizan ya ambos servicios puede estar bien, para otros habría que echar cuentas con temas de licencias, etc…

Estaremos atentos a la siguiente sorpresa…

SuccessConnect 2019 Las Vegas: por pedir, que no quede

Durante estos días se está celebrando en Las Vegas el Success Connect 2019, evento en el que SAP va a presentar sus últimas novedades sobre el producto.

Habrá que ver si se cumplen algunos de los deseos de la lista que elaboró Brandon Tooms, quien por cierto ha tenido algún problemilla últimamente con sus certificaciones.

A modo de consejo, yo tengo la costumbre de guardarme un PDF con cada una de las certificaciones delta que hago, por si acaso, por que con tanto cambio de Credential Manager a Acclaim y demás, puede que algo se quede en el camino.

En dicha lista, Brandon manifiesta 3 deseos principales:

  • Que se aclare el futuro de la nómina. Llevamos años escuchando rumores de que va a haber un nuevo motor de nómina en la nube y va siendo hora de saber si va a ser así realmente. Puede que haya sido una iniciativa que se haya quedado estancada pero entonces es necesario mejorar la situación actual; especialmente en todo lo referente a la integración entre Employee Central y SAP HCM.

  • Que los roadmaps sean claros. Bueno, aparte de que sean claros y realistas en el tiempo, lo que pide es que se optimice el tiempo de las sesiones y empezar por el final. Interesa más saber hacia dónde va el producto y poder hacer preguntas que ver un montón de diapositivas de algo que se supone que ya conoces. Le preocupan especialmente los temas de People Analytics y Employee Central.

No tengo claro si serán atendidos sus deseos, aunque tengo que reconocer que estás llenos de sentido común, así que ya veremos qué sale de la lámpara maravillosa… 😉

¿Y si intentamos hacer cosas diferentes?

La semana pasada asistí a un evento del grupo Madriagil – Grupo Meetup de Agilismo de Madrid que llevaba por título «Reimaginando Organizaciones – Organización Teal… ¿Es real?, Caso Good Rebels»

Imagino que el tema de los meetups sabéis cómo va, pero si no os dejo aquí un enlace, por si queréis apuntaros a algún grupo de los asistentes o queréis crear el vuestro: https://www.meetup.com/es-ES/

El caso es que como me interesa el tema de la agilidad y conocía algo de Good Rebels, pensé que podía ser interesante. Y así fue.

Básicamente, lo que nos contó Fernando Polo de primera mano es cómo llevar a la práctica algo de los que muchos hablan pero pocos hacen: gestionar una organización de manera diferente. Muy diferente.

Tengo que reconocer que no conocía el término «organización Teal» como tal, aunque sí muchos de sus principios, con los cuales estoy de acuerdo: las personas en el centro, equipos autogestionados, transparencia, honestidad…

El término se le atribuye a Frederic Laloux, un ex McKinsey que escribió un libro denominado “Reinventando las organizaciones” que os invito a leer.

Probablemente, a muchos os parecerá que todo lo que cuentan es útopico y/o poco realizable y precisamente lo que pudimos ver es cómo una organización real puede trabajar u organizarse de ese modo.

Good Rebels es una consultora y agencia creativa de marketing digital que basa toda su estrategia en poner a las personas en el centro y que tiene cosas como esta:

  • No hay jefes. Funcionan con equipos autogestionados, fuera jerarquías.
  • No tienen días de vacaciones limitados. El sentido común y la responsabilidad de cada uno priman por encima de las reglas.
  • Todo el mundo evalúa a todo el mundo. Las puntuaciones son públicas y van ligadas a tu remuneración.
  • Se reparten beneficios entre todos los empleados. El 20% de los mismos se destina a las subidas de los salarios de cada año.
  • Las cuentas de la empresa se comparten mensualmente. Eso hace que todos puedan tomar decisiones con criterio y/o entender algunas de las que se toman.
  • Los salarios son públicos. Además, está establecido que la cantidad del que más gana nunca puede superar en 6 veces la del que menos.

Como comentó Fernando, a todo esto han ido llegando de manera progresiva, a lo largo de 9 años y gran parte de esa filosofía la dejaron reflejada en su libro «Lidertarios».

Lo cierto es que a día de hoy, tienen un equipo de más de 130 personas en 4 localizaciones y son todo un referente en su sector.

Probablemente, en tu organización no se puedan aplicar todos esos principios… o sí, ¿qué tal si empiezas por hacer algo?

Porque esa fue una de las grandes enseñanzas de la charla: no vale con predicar sobre algo, hay que ponerlo en práctica.

Esa y otra que tengo clara, si te quedas tumbado en el sofá, nadie va a ir a contarte todo esto a casa 😉

Actualización 17/09/2019: aquí os dejo el vídeo de la charla.

Quiero ser freelance (bonus track)

Este post es para dejar por cerrado este tema y contestar un par comentarios que me habéis hecho en una de las entradas anteriores.

Alejandro me pedía que hiciera cálculos con cifras superiores de facturación, con 80-100k, y aquí os dejo un cuadro donde podemos ver las opciones entre ser empleado en plantilla, freelance cotizando por lo mínimo y por lo máximo:

Explico lo que quiero decir con esas cifras y supuestos que tengo en cuenta a la hora de hacer los cálculos:

  • Tengo en cuenta un 6,35% de coste de Seguridad Social a cargo del trabajador. No olvidemos que la empresa soportará un coste adicional (más de 14.600 €), pero para este caso no nos importa.
  • El cálculo del IRPF que corresponde lo hago teniendo en cuenta únicamente esos ingresos y restando el gasto en Seguridad Social en cada uno de los casos. No tengo en cuenta ni datos de familiares, ni nada por el estilo y el porcentaje es el que sale de la Agencia Tributaria: https://www2.agenciatributaria.gob.es/wlpl/PRET-R190/index.zul
  • Los cálculos de Seguridad Social los hago con los importes sobre las bases mínima y máxima que están vigentes a día de hoy.
  • Resto del salario/factura los gastos en Seguridad Social e IRPF y obtengo la cantidad neta anual.
  • Divido eso entre 12 y es la cantidad neta mensual, lo que es realmente tuyo.
  • El IVA no aparece por ningún lado porque con el IVA actuamos simplemente como recolectores, no es dinero nuestro, se lo guardamos a Hacienda temporalmente.
  • La cantidad mensual que recibiremos será siempre superior, ya que el pagador sólo está obligado a retenernos un 15% pero en la Renta tendremos que tributar por lo que nos quede pendiente.

Lo que podemos ver claramente es que la cantidad neta que vamos a tener como empleado es muy similar a la que tendríamos como freelance cotizando por el mínimo.

Si decidimos cotizar por el máximo, lo que estamos haciendo realmente es asumir nosotros ese coste adicional que correría a cargo de la empresa en caso de ser empleado, con el matiz de que luego las prestaciones y derechos no son exactamente iguales para alguien que cotiza por el régimen general que para un autónomo.

Conclusión: la cantidad anual a la que tienes que aspirar como freelance debería ser siempre sensiblemente superior a la que aceptarías como salario bruto como empleado.

Con ese plus deberías cubrir posibles contingencias (bajas, períodos sin facturar, etc…), prestaciones que no vas a tener (indemnización por despido, por ejemplo) y pensar en el futuro a base a aumentar tu cotización o inversiones adicionales (planes de pensiones, acciones, etc…) para poder sobrevivir cuando no generes ingresos y te dediques a la vida contemplativa.

Por otro lado, Javier me pregunta sobre cómo empezar como freelance, cómo captar clientes, lanzar acciones de marketing, etc…

Sobre cómo empezar, lo más habitual suele ser empezar a trabajar para un cliente que ya te conozca o incluso para tu propia empresa.

Si es un cliente, el cliente suele ahorrarse el coste adicional que añade la consultora a tus servicios profesionales y, mientras haya proyecto, todos contentos: el cliente paga menos y tú ganas más, por el mismo trabajo. Bueno, la consultora no tanto… 😉

Si trabajas para una consultora y cambias a modalidad freelance, el beneficio que sacan por ti es menor, pero disminuyen el riesgo. Mientras haya proyectos, ellos te pagan más pero en el momento en el que no haya o no les salga rentable te dicen adiós con coste cero.

Concretamente, lo que hace Javier es lo que dicen los expertos que se debe hacer: generar contenido para despertar interés en tus posibles clientes. Es lo que se denomina inbound marketing, aquí os dejo un enlace al respecto del tema: https://www.inboundcycle.com/inbound-marketing-que-es

Lo malo de esto es que no es algo inmediato y que, por supuesto, no hay una fórmula mágica. Aunque estoy seguro que podéis encontrar cientos de enlaces sobre maravillosos negocios online y métodos que os aseguran ganar mucho dinero en muy poco tiempo, la verdad es que no todo el monte es orégano.

Hay cosas que funcionan bien y cosas que funcionan menos bien. Hay negocios en los que toda esta estrategia tiene una aplicación clara y otras en las que lo veo menos.

Tengo pendiente escribir una entrada sobre esto ya que tengo en mente lanzar una nueva iniciativa y previamente he estado probando varias cosas.

En cualquier caso, si decides trabajar por tu cuenta y crees que puedes aportar un valor diferencial, hazte visible. No vale con que tú sepas que eres bueno o que lo sepan los 10-20 clientes con los que has trabajado, en el mundo hay miles de potenciales clientes y esos no van a ir a buscarte a tu casa.

Y, por supuesto, tampoco vale de nada que digas que eres bueno. Dí lo que haces o compártelo y los demás serán los que digan si eso que haces/compartes les aporta algo y están dispuestos a pagar por ello.

En definitiva, que si alguien piensa que por escribir un blog o tener más o menos seguidores en LinkedIn le van a llover los proyectos me temo que está un poco equivocado.

Entre otras cosas, porque ya sabemos que las empresas confían en empresas y las personas confían en personas.

Precisamente, esta semana comía con un buen amigo, que trabaja en un cliente que se está planteando el tema de la migración a S/4HANA y me estuvo consultando alguna cosa.

Le comenté que bajo mi punto de vista, había un déficit de conocimiento muy grande y que la gente no se estaba preocupando en invertir en formarse, para evitar hacer proyectos como los que hicimos hace 20 años… que, seamos sinceros, la mayoría muy bien hechos no estaban, ¿no?

Total, que le aclaré algunos conceptos básicos y nuestra charla terminó diciéndome: «bueno, y luego en el momento de sacar la oferta, ya te preguntaré, pero claro tendrá que ser a ‘los grandes’ «

Claro, claro, no nos preocupemos en mandárselo a alguien que sepa del tema, se lo mandamos a los grandes, que ellos ya se encargarán de buscar gente que sepa de verdad… suponiendo que la encuentren 😉

Y con esto no quiero decir que «las grandes» no sepan, hay de todo, pero siempre tienen una capacidad muy inferior de entregar o producir que de vender, ya que suelen ser mundos paralelos.

Y esto mismo en una compañía más pequeña no suele pasar porque muchas veces el que participa en la venta termina participando en el proyecto y ya tendrá cuidado de no meterse en jardines.

Y si esto lo llevamos a nivel freelance esta debería ser una de las mayores ventajas que tiene trabajar así: tú decides en qué marrones te metes.

Javier también comenta el tema de trabajar en remoto y creo esto es fácil de conseguir con clientes que ya te conocen y saben cómo trabajas. Y con los que no te conocen suele ser cuestión de generar esa relación de confianza.

Si un cliente que sabe cómo trabajas contrata tus servicios y te obliga a estar encadenado a «su silla» deberías plantearte si ese cliente merece la pena.

Estamos en el siglo XXI, aunque algunos no se enteren y nos hagan fichar… 😉

Quiero ser freelance (y III)

Bien, una vez que tenemos claro que el dinero nos da igual y que no vamos a pensar en el futuro estamos en condiciones de ser freelance

No, no es exactamente eso lo que quería decir ayer ya que, por desgracia, las facturas no se pagan solas y lo vivir el presente sin pensar un poco más allá puede tener graves consecuencias.

Lo que quiero decir es que si piensas que siendo freelance vas a ganar mucho dinero puede que tengas razón pero te quedaría añadir la coletilla de «cuando lo ganes»… porque habrá meses que no ganes nada.

Y esto va relacionado con el siguiente punto, si en esos períodos en los que ingreso mucho me lo fundo todo, cuando lleguen las vacas flacas tendrás problemas.

«Ah, vale, entonces la cuestión es trabajar como un loco y estar todo el tiempo posible facturando»… tampoco. Tendrás problemas también.

Lo importante, como todo en la vida, es saber buscar el equilibrio, aunque te llevará un tiempo encontrarlo.

Lo normal es que los primeros meses/años no digas «no» a nada. Tu obsesión sea facturar todo lo que puedas, algo que a corto plazo te puede generar ingresos pero a la larga puede que sea perjudicial, entre otras cosas, para tu salud.

Aprender a decir que NO es una de las lecciones más importantes, aunque te llevará tu tiempo.

Y una vez aprendido eso, toca seguir aprendiendo, porque esto va de esto: aprendizaje continuo.

Si realmente quieres trabajar como freelance no tienes que ser el mejor, ni el más listo, tienes que aportar valor.

Y para eso tendrás que conocerte un poco y saber en qué eres bueno y en qué puedes ayudar a los demás, porque de eso se trata.

Que hay gente que piensa que por el hecho de ser freelance lo tiene que saber todo y no da nunca el paso.

O gente que por el hecho de contratar a un freelance este va a ser la solución a todos sus problemas.

Estamos hablando de ser freelance no de ser Spiderman…

Y también es cierto que para ser Spiderman hay que tener ciertas cualidades, no vale con ponerse un traje…

..que sé de algunos que hacen un curso de 2 semanas y ya están pensando en hacerse freelance para salvar el mundo.

Todo lleva su tiempo y tiene su período de maduración. Que eso de tirarse a la calle y empezar a trabajar a unas tarifas absurdas lo único que hace es devaluar tu trabajo y eso terminará siempre mal: el cliente no obtendrá el servicio que quiere, tú acabarás quemado, etc…

Muy bien, ¿pero cuál sería la tarifa más adecuada? Bueno, hace 6 años escribí también sobre todo esto y llegué a la conclusión de que la fórmula podría ser:

Salario anual deseado / 160

Siguiendo con el ejemplo de los 4.000 €/mes (curiosamente, en el artículo de hace 6 años utilicé la misma cifra), serían:

48.000 € / 160 = 300 €/jornada

La explicación de esos números la podéis ver en el artículo original: Freelance vs Empleado (y IV)

Y estaría hablando siempre de la tarifa mínima, a partir de ahí, lo que quieras/puedas.

¿Y cobrar menos? No te lo aconsejaría, aunque a veces las circunstancias mandan o simplemente tienes una estrategia a largo plazo en la que te puede compensar, pero estas cosas suelen ser cosas de superhéroes…

Quiero ser freelance (II)

Sigamos con el ejemplo de los 4.000 €/mes, pero antes de seguir, quiero dejar claro que eso de cobrar 4.000 € todos los meses, con independencia de si coges vacaciones o no, o si trabajas 10 ó 20 días un mes, es sólo un ejemplo.

En la vida real, lo habitual es que factures por los días que trabajes realmente y que no sea una cantidad fija al mes, aunque a veces puedes tener esa modalidad tipo «tarifa plana» y para el ejemplo, sigo con ella.

En caso de facturar esos 4.000 € al mes, mi factura tendría que tener el siguiente desglose:

    • Importe: 4.000 €
    • IRPF (15%): -600 €
    • IVA (21%): 840 €
    • Total: 4.240 €

De los 4.240 € que me pagan, 840 € no son míos, se los guardo a Hacienda y se los tendré que ir entregando trimestralmente en la declaración de IVA.

Y los 600 € que «me quitan», en concepto de IRPF, los tendrá que entregar a Hacienda trimestralmente mi pagador.

Por lo tanto, realmente, míos serían 3.400 € (4.240 – 840).

Una buena práctica, que yo sigo desde que empecé a trabajar como autónomo es tener cuentas separadas para el tema de impuestos.

Por ejemplo, en mi caso, cogería esos 840 € y me los llevaría directamente a otra cuenta, para tener claro que ese dinero no es mío.

Eso os puedo asegurar que os evitará muchos quebraderos de cabeza a la hora de tener que darle su dinero a Hacienda… 😉

En resumen, que si tengo en cuenta IRPF, IVA y la Seguridad Social (283,32 €, el mínimo) de la que hablaba ayer, en mi bolsillo quedarían 3.116,68 € de los 4.000 € facturados.

¿Y todo eso es mío? Pues no exactamente ya que todavía nos tocaría rendir cuentas ante Hacienda en la declaración de la renta.

Mes a mes, nuestro pagador nos habrá ido reteniendo el 15% (600 €) sobre los 4.000 € pero no es suficiente, ya que si ingresamos 48.000 € en el año, la retención tendría que ser superior.

En función de tus circunstancias familiares, la cifra puede variar, pero para el ejemplo, pensemos que correspondería a 21% de retención. Como nuestro pagador ya nos ha retenido el 15%, quedaría un 6% restante.

Si repartimos ese 6% (2.880 €) entre los 12 meses, serían 240 € menos al mes, con lo que finalmente podríamos considerar como cantidad neta de 2.876,68 €.

Ahora sí, esa es la cantidad con la que podríamos contar mes a mes.

Con estas mismas cifras (48.000 € y un 21% de IRPF), nuestra nómina sería así:

    • Importe: 4.000 €
    • S.Social (6,35%): -254 €
    • IRPF (21%): -840 €
    • Total: 2.906 €

Es decir, una diferencia de menos de 30 € (2.876,68 € vs 2.906 €) y, en este caso, a favor de trabajar como empleado con respecto a trabajar como freelance.

Vamos, que nosotros ganaríamos menos dinero (aparte de generar menos derechos de cara a jubilación y prestaciones) y la empresa se ahorraría más de 14.000 €. No parece buen negocio, ¿no? Bueno, para la empresa sí… 😉

Si lo miras así, con este ejemplo y estos números, no lo parece, pero… también puede pasar que factures más… y entonces la cosa cambia. O, por supuesto, que factures menos… y la cosa también cambia.

Por eso, una de las cosas que tienes que tener más clara a la hora de pensar en trabajar como freelance es que vas a tener que convivir permanentemente con la incertidumbre.

Y digo convivir con ella, no gestionarla. Esto te lo explica Raúl Hernández González en su artículo: Gestionar la incertidumbre. O no, que total qué más da

Y si te da pereza leer, te lo cuenta en este capítulo su podcast: Diarios de un knowmad – Sentirse «cómodo» sintiéndose incómodo

¿Entonces no merece la pena hacerse freelance? Si lo haces sólo por dinero y/o no sabes convivir con la incertidumbre, la respuesta es NO.

Si valoras otras cosas, te lo cuento mañana… 😉

Quiero ser freelance (I)

Durante el pasado mes de agosto, como os comenté, he estado abierto por vacaciones. Y precisamente en ese artículo mencionaba un tema del que quería hablar: ser freelance.

Lo primero que tenemos que tener claro es que cuando hablamos de freelance en España, estamos hablando de un autónomo… con glamour, eso sí.

Y el hecho de ser autónomo conlleva una serie de obligaciones:

  • Darte de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE).
  • Cotizar a la Seguridad Social.
  • Presentar impuestos trimestralmente (IVA e IRPF).
  • Llevar una contabilidad mínima.

¿Coste aproximado de todo esto? Pues, como casi todo, depende. Depende de tu volumen de facturación: cuanto más ganes (en muchas cosas), más pagas.

Concreto un poco. El alta en el IAE creo recordar que era gratuita (han pasado ya más de 17 años desde que lo hice), el coste de Seguridad Social irá en función de la base que elijas y los impuestos como te decía, en función de lo que factures.

Lo más sencillo es que para todo estos temas contrates los servicios de una asesoría, cuyo coste puede rondar los 50-60 €/mes.

Vamos al tema de las cotizaciones que es donde suele haber más confusión. Tanto cuando trabajas por cuenta ajena como cuando lo haces por cuenta propia, estás obligado a cotizar a la Seguridad Social.

Cuando lo haces por cuenta ajena, cotizas como empleado a la Seguridad Social (un 6,35% aproximadamente) pero también cotiza la empresa (un 29,90% aproximadamente) para la que trabajas por ti.

Cuando trabajas como autónomo, tú eres tu propia empresa, por lo que te toca a ti cotizar más, ya que tú eres trabajador y empresa. En este caso sería un 30%.

Todos los porcentajes que comentaba anteriormente son sobre tu base de cotización y aquí es donde vienen los líos.

Cuando trabajas para una empresa no hay lío, tu base de cotización se calcula en función de lo que cobres, con unos topes mínimos y máximos (1.050 € y 4.070,10 €, respectivamente en 2019), y sobre dicha base se calculan los porcentajes comentados anteriormente.

  • Es decir, que un trabajador que gane 2.000 € brutos al mes deberá cotizar 127 € (6,35%) y su empresa 598 € (29,90%).
  • ¿Y si gana 4.070,10 €? En este caso, serían 258,45 € y 1.216,96 €, respectivamente.
  • ¿Y si gana 10.000 €? Lo mismo que el caso anterior, porque una vez superado el tope, la cotización queda fijada en dichos topes.

Estoy hablando siempre de trabajo a tiempo completo y contratos indefinidos. El tema de los tiempos parciales tiene sus peculiaridades.

Si queréis detalle de todo esto, siempre podéis consultar en la página de la Seguridad Social: Bases y tipos de cotización 2019.

Ahora vamos con los autónomos. En este caso, la base mínima es un poco más baja (944,40 €).

¿Cuánto cotizaría un trabajador autónomo en cada uno de los casos anteriores? Pues depende de la base de cotización que haya elegido.

Como autónomo tienes la facultad de fijar esa base de cotización, que será sobre la que se calculen esos importes y otros, como las jubilaciones, etc…

Si elijo cotizar por la base mínima debería cotizar 283,32 € y si lo hago por la máxima debería hacerlo por 1.221,03 €, con independencia de lo que hubiera facturado.

«Entonces, está claro, elijo la mínima y pago menos»… sí, así es, pero luego no vengas quejándote cuando te jubiles diciendo que tu pensión es una mierda.

«Ah, bueno, entonces escojo la máxima». Bien, pero ten en cuenta que puede haber meses que no factures nada y tendrás que desembolsar 1.221,03 €…

Lo que hace mucha gente es comenzar cotizando por la base mínima y en el momento que se acercan a la edad de jubilación (más bien a los años que computan para el cálculo de la misma) cotizan por la máxima, aunque esto desde hace unos años tiene ciertas limitaciones, como podéis ver aquí: Régimen Especial Trabajadores Autónomos.

Hay 2 grandes diferencias a la hora de cotizar por cuenta propia:

  1. Tienes que cotizar todos los meses, aunque no generes ingresos.
  2. Puedes elegir tu base de cotización.

El primer punto evidentemente es un problema pero si estamos hablando del sector consultoría, esto no debería ser un problema, ya que tu nivel de ingresos en los períodos en los que factures debería cubrir de sobra esos períodos en los que tu nivel de ingresos sea menor.

En cuanto al segundo, tienes la libertad de elegir si confías en el sistema público de pensiones (¿has cazado algún gamusino?) o si vas guardando lo que dejas de cotizar debajo del colchón para cuando te jubiles o cuando vengan mal dadas. Esto es algo que no puedes hacer cuando tienes una nómina.

Resumiendo, que si estás planteándote lo de hacerte freelance tienes que asumir que le vas a tener que soltar a la Seguridad Social, como mínimo 3.339,84 €/año (cotización mínima x 12 meses).

Y un último ejercicio de reflexión. Imaginaos que una empresa os ofrece un salario bruto de 48.000 €/año o pagaros esa misma cantidad en facturas de 4.000 €/mes como freelance.

Con independencia de que nos quedan ver temas de IRPF, IVA y demás, vamos a ver qué sería más beneficioso para la empresa:

  • Salario de 48.000 €. El coste real sería de 62.352 €, ya que habría que sumar el 29,90% de las cotizaciones correspondientes.
  • Facturas por 48.000 €. Ese es todo su coste.

¿Y para el trabajador? Supongamos que cotiza por el mínimo:

  • Salario de 48.000 €. Habría que restar 3.048 € (6,35% de cotización), con lo que nos quedarían 44.952 €.
  • Facturas por 48.000 €. Tenemos que restar 3.399,84 € (30% sobre la base mínima), con lo que nos quedarían 44.600,16 €.

¿Qué fórmula pensáis que preferiría la empresa? Y eso que no entramos en temas de indemnizaciones por despido y demás…

Lo que quiero que quede claro es que 48.000 € en salario es mucho menos que 48.000 € en facturación.

Y también que una empresa que te paga 48.000 € está soportando un coste adicional, sólo en temas de Seguridad Social de más de 14.000 €.

Mañana sigo con este ejemplo y nos metemos con temas de IRPF e IVA.

De momento, ve echando números… 😉

SAP SuccessFactors People Analytics: ¿qué es esto?

Hace un par de días os decía que nos íbamos a encontrar SAP Analytics Cloud hasta en la sopa y aquí podemos ver un ejemplo.

Hasta ahora las herramientas de reporting de SuccessFactors  eran los distintos tipos de informes (standard, ad-hoc, ORD, BIRT, dashboard, tile…) de cada módulo así como la funcionalidad de los componentes de Workforce Analytics & Planning. Si no sabéis de lo que hablo, os invito a que veáis este enlace: HR Reporting and Analytics in SuccessFactors.

Estos informes siguen existiendo a día de hoy y han ido evolucionando, apareciendo cosas como el Report Center, para poder gestionarlos todos desde una consola central. Aquí tenéis otro enlace al respecto: What’s New with SuccessFactors Report Center?

Pero con la aparición de SAP SuccessFactors People Analytics tiene pinta de que toca «migrar» todo lo que tienes o más bien empezar a trabajar con otro tipo de informes más intuitivos, visuales, etc…

En el vídeo se observa claramente que todos esos informes utilizan SAP Analytics Cloud, que como he comentado alguna vez, va a ser la herramienta de reporting estándar de muchas de las soluciones SAP.

Las intenciones con la parte de SAP SuccessFactors, con respecto a las herramientas actuales, están claras:

Como veis, hablan de 3 ediciones:

  • Embedded: que sería lo que vendría a sustituir todo el reporting transaccional que tenemos en cada módulo.
  • Analytics: que vendría a ser la parte de Workforce Analytics, con información más agregada, para poder hacer predicciones.
  • Planning: aquí entraría la parte en Workforce Planning que nos permitiría planificar a futuro.

Esto va muy en consonancia con la funcionalidad que nos ofrece SAP Analytics Cloud, donde podemos analizar nuestros datos, extraer información relevante para hacer predicciones y planificar en base a los datos almacenados.

De momento, lo que parece que está claro es que la edición embedded sustituirá a las herramientas actuales y no requerirá el pago de licencia adicional; las otras, ya veremos…

De todo esto ya nos daban alguna pista a principios de 2018, como podéis ver en este documento: SAP SuccessFactors Reporting Road Map 2018-01.

Parece ser que las fechas se han desplazado un poco, pero la idea está clara.

Si quieres probar SAP SuccessFactors People Analytics estás a tiempo, aunque tienes que darte mucha prisa, de apuntarte al SAP SuccessFactors People Analytics, Embedded Edition (PAEE) Early Adopter Program. Está abierto hasta mañana, 31 de agosto de 2019.

¿Que por qué aviso con tan poco tiempo? Pues porque yo me tropecé con el artículo que os pongo a continuación ayer y como veis fue publicado el día 28 de agosto: SAP SuccessFactors People Analytics Early Adopter Program: Is It for You?

Lo cierto es que cuando he ido buceando en la información he visto que el programa estaba abierto desde mediados de julio, como podéis ver en la página correspondiente de la SuccessFactors Community o en el SAP Customer Influence.

Si eres cliente te puedes apuntar y el 30 de septiembre te dirán si estás dentro de los seleccionados en el programa.

Ah, y si quieres que te cuente más cosas sobre SAP Analytics Cloud, te invito a que te apuntes a una lista de correo específica sobre el tema: Quiero saber más de SAP Analytics Cloud.

Lo dejamos por hoy, que seguramente con tanto cambio y tanta información, tu cabeza esté a punto de explotar… 😉