¿Cuánto gana un consultor SAP?

A la hora de publicar este artículo, he visto que ya tenía otro con el mismo título del año 2014, pero como han pasado 5 años y a raíz de un artículo publicado en Expansión la semana pasada, he pensado que era bueno reflexionar sobre ello.

Según el artículo, «SAP sigue liderando la demanda de perfiles y es difícil de encontrar profesionales que puedan coordinar proyectos complicados. Los salarios pueden ir de 85.000 euros hasta 120.000 euros al año, en función de la experiencia».

No me he inventado nada, podéis leer el artículo completo aquí: Cuáles son los empleos en los sectores que mejor pagan

Vamos a ver, vayamos al mundo real… al menos, aquí en España.

Sé de varias consultoras que para los perfiles juniors han estado años ofreciendo 12.000 €/año, con subidas pactadas a los 6 meses de 3.000 €, para llegar a los 18.000 € pasado el año de incorporación.

Otras empiezan en 18.000 € y últimamente están empezando en 21.000 € (algunas). Ojo, que también sé de alguna que empezaba por 9.000 €.

A mí no me parece bien, ni mal. No lo juzgo, cuento hechos reales. Evidentemente, cuando estás empezando, lo importante es adquirir experiencia y conocimientos; el salario debería ser algo anecdótico, dentro de unos límites mínimos.

Creo recordar que mi primera nómina, allá por el año 1997, debió ser de unas 100.000 pesetas (600 €), lo que equivaldría a unos 13.000 € de salario bruto anual.

Bien, pero una vez que vamos cogiendo experiencia, se supone que el salario debería ir aumentando… y digo se supone porque no más tiempo quiere decir más experiencia… hay gente que pasan los años y sigue igual (o peor) y gente que evoluciona más rápido que otra. Y eso se debe reflejar en la remuneración, no el paso del tiempo, sino el aumento del valor que aportas.

Si no recuerdo mal, pasados 4 años, mi salario estaba en 36.000 €… y sin cambiar de empresa, lo cual tiene más mérito, ya que muchas veces la gente se ve obligada a cambiar de un sitio a otro para que tengan en cuenta su valía.

Ojo, que también hay gente que va saltando de un sitio a otro, consiguiendo que su salario vaya aumentando, aunque su valía sigue siendo la misma. Pero, bueno, aquí ya entran en juego decisiones empresariales en las que por no subir 2.000 € a alguien, terminas teniendo que fichar a otro por 5.000 € más. ¿Os suena, no?

Pero situémonos en 2019, ¿cuál es mi salario ahora mismo? 0 €… hace años que nos cobro una nómina, ya que llevo años trabajando por mi cuenta, por lo que no os puedo dar una referencia de cuál es mi salario actual 😉

Lo que sí puedo contar es que, por ejemplo, la semana pasada alguien estaba buscando un perfil con 3 años de experiencia y encontró un candidato que podría ser adecuado… lo comentó con sus superiores y le dijeron que 38.000 € era mucho

Para mí, era correcto (era de un área en el que no hay excesiva experiencia ni recursos) y veía complicado que encontraran algo por debajo de eso.

Otro amiguete, con más de 10 años de experiencia (y de la buena, no de la de pasar el tiempo), me preguntó si 60.000 € era un salario adecuado para su perfil.

Conociéndole y conociendo el puesto al que optaba, era una cantidad correcta.

¿Entonces los salarios de «85.000 € hasta 125.000 €» existen? Sí, existen, pero son la minoría, no nos engañemos. Y que quede claro que hay gente que vale eso y más, pero una cosa es lo que vales y otra lo que están dispuestos a pagar por ti.

Y ahí es donde radica el problema: no se pueden pagar esos salarios, mientras los proyectos se venda por «kilos de consultor»… y que quede claro que esto a mí, con mi peso, me vendría perfecto… 😉

En definitiva, respondiendo a la pregunta que da título al post, un consultor SAP gana en función de 3 variables:

  • Lo que el cliente está dispuesto a pagar por sus servicios.
  • El rendimiento que la consultora va a sacar por dichos servicios.
  • El valor que le da el propio consultor a su trabajo.

Si el cliente paga poco, la consultora no podrá ofrecer un salario competitivo, pero está en tu mano el aceptarlo o no. Al igual que está en mano de las consultoras no presentar ofertas a propuestas de clientes fuera de mercado (lo sé, soy un utópico).

A veces, también pasa que el rendimiento que pretende sacar la consultora es excesivo (la usura y la avaricia siempre existirán), pero sigue estando en tu mano el aceptar o no. No vale quejarse luego.

Por supuesto, hay veces que no estás en condiciones de elegir y te toca aceptar lo que hay, pero… sabes que en cuanto tengas una oportunidad saldrás de allí. Y ellos deberían saberlo también.

Y ahora mismo vivimos, por suerte o por desgracia, en ese momento. Hay menos profesionales cualificados de los que se necesitan y esto hace que el mercado esté revolucionado, la gente cambiándose de un sitio a otro y todo el mundo buscando cosas que no existen.

Ante eso se oyen cosas como que «se están hinchando el mercado», con lo que no estoy de acuerdo… probablemente, el mercado se está situando donde debería.

No digo que haya que volver a la locura de los años previos al efecto 2000, pero lo que es cierto es que no se puede pretender seguir argumentando trabajar con tarifas de los tiempos de la crisis, si queremos que esto despegue.

Pero mientras alguien siga pensando que tiene un servicio de consultoría SAP decente con tarifas de 30 €/h, esto no tiene solución.

En cualquier caso, lo que deberías tener claro, a nivel particular, es que tu obligación es estar preparado para poder aportar valor, ya que con eso, ya veremos por cuánto, te aseguras que tú sí que vales… 😉

¿Cuánto cobras? ¿Es mucho o poco?

En el siguiente video hablan de los beneficios de conocer el salario de tus compañeros, con el fin de poder saber si estás bien pagado o no, entre otras cosas, y aunque soy un firme defensor de la transparencia no tengo muy claro si es una práctica que se pueda llevar a cabo en todas las empresas.


 
Personalmente, nunca he negociado un salario comparándome con otros ni he permitido que nadie lo negociara así conmigo. Me da igual lo que ganen los demás, intento pedir algo acorde con el valor que puedo aportar a la compañía; y lo mismo a la hora de retribuir a alguien: cada uno debe ganar en función de lo que aporte o genere.

Recuerdo una vez que alguien que dependía de mí se sintió agraviado porque a él le tocó realizar una labor que le reportaba menos ingresos que a otro compañero y vino a pedirme explicaciones sobre porqué no podía realizar él ese trabajo. El proyecto era para un cliente brasileño y el idioma de trabajo era inglés. Le escuché atentamente y sólo le hice una pregunta: «¿Sabes hablar inglés y portugués como tu compañero?». No hubo más preguntas.

Volviendo al tema, creo que puede ser positivo el tema de conocer los salarios, pero no sólo eso: salarios, objetivos, rendimiento, evaluaciones… Algo demasiado utópico quizá, pero lo que es evidente es que no podemos seguir trabajando como si estuviéramos en los años 70, debemos trabajar por objetivos, trabajar menos y trabajar mejor ; es decir, trabajar para vivir y no vivir para trabajar.

Evidentemente, si tengo una cadena de montaje donde la gente únicamente aprieta tuercas, puedo quitar a una persona y poner a otra, pero si me dedico a vender conocimiento, la cosa es algo más compleja… 😉

¿Y tú, te consideras bien pagado?