Tras el cambio de modelo en las certificaciones SAP que os he comentado en las entradas anteriores, la verdad es que se ha organizado un cierto revuelo; no por mis entradas, quiero decir en general.
Por ejemplo, mirad esta publicación en LinkedIn y los comentarios:
Esta polémica, de qué aporta realmente tener una certificación o no tenerla, ha existido siempre y existirá hasta el final de los tiempos.
Mi opinión es clara: una certificación, por sí sola, no vale para nada.
¿Quiero decir con eso que no hay que tener ninguna certificación? Tampoco.
Si el proceso de obtener una certificación, va acompañado de un proceso de aprendizaje previo, perfecto; si lo único que busco es “ponerme la medallita”, es cuando no vale para nada.
No nos engañemos, todos conocemos a gente que tiene las preguntas de la certificación y lo único que hacen es aprenderse esas preguntas de memoria.
Sé de lo que hablo porque he estado en algún examen de certificación, en el que alguien se ha levantado a los 20 minutos de empezar y ha sacado un 100% y eso es literalmente imposible… no sacar el 100%, sino simplemente leerte las 80 preguntas con sus opciones en 20 minutos.
No hablamos ya de pensar o razonar alguna de las respuestas.
Muchas veces a la persona que hace eso, le da exactamente igual, porque ha caído ahí porque le han mandado de su empresa a certificarse, porque necesitan un número de certificados en lo que sea, para presentarse a un pliego o para aparecer bien posicionados en la matriz de partners.
Eso sí, una vez ganado ese pliego, ya veremos cómo sacamos adelante el proyecto; lo mismo luego llega el momento, en el mejor de los casos, de aprender sobre aquello en lo que nos hemos certificado.
O quizás tengamos suerte y podamos tener en el equipo de proyecto a esos compañeros que tienen el culo pelado de HACER COSAS, aunque, los «pobres», no tengan ninguna certificación.
Que también te digo que a esos “viejos dinosaurios” tampoco les vendría mal darse una vuelta por el estándar y ver que algunas de las cosas que llevan haciendo 15 años, lo mismo tienen una solución estándar, que en su momento no existían o simplemente no conocían.
De todas formas, eso no lo obtienes con la certificación propiamente dicha, lo obtienes con ese proceso de aprendizaje que debería llevar asociado esa certificación; eso es lo que te debería preocupar como individuo.
¿Y cómo empresa? Como empresa también, pero casi nunca es así; a la mayoría lo que les interesa es cumplir los requisitos mínimos exigidos en cada momento.
Un ejemplo:
Voy a hacer un proyecto de SuccessFactors Employee Central y necesito tener al menos una persona certificada para poder acceder al provisioning.
Certifico a una persona (con o sin formación) y mando a 4 (con o sin formación) al proyecto.
Objetivo conseguido.
Otro ejemplo:
Para salir en la matriz de partners en el área S/4HANA Cloud necesito 3 consultores certificados.
Certifico a 3 personas y luego hago 200 proyectos de esto.
Evidentemente, no sólo con esas 3 personas, pero el cliente lo que ve es que aparezco en la matriz.
Objetivo conseguido.
El modelo es ese y todos lo sabemos, ¿no?
Entonces, ¿las certificaciones no tienen ningún valor?
No, no soy tan talibán como algunos de los que comentan en la publicación que os ponía al principio, creo que es bueno que todo el mundo tenga al menos una certificación en su área de conocimiento, pero siempre que vaya acompañada de ese proceso de aprendizaje previo.
¿El nuevo modelo ayuda a esto? Sí y no.
El hecho de que las certificaciones tengan un período de validez de un año te va a obligar a renovar esa certificación que te sacaste hace 10 años y, sorprendentemente, seguía vigente.
Además, desaparece ese inexplicable criterio que hacía que unas caducarán cada 2 años (o menos) y otras permanecieran vigentes durante mucho más tiempo.
A partir de ahora (hasta nueva orden), todas (las que permanezcan, muchas desaparecen), tendrán una validez de 1 año.
¿Y pasado ese año? Tendrás que ir renovándola con los exámenes delta correspondientes, si no quieres perderla y tener que volver a certificarte, previo paso por caja, por supuesto.
Y no te olvides que para mantenerla vigente, también te toca pasar por caja, ya que necesitas tener una suscripción activa de SAP Learning Hub.
¿Qué consecuencias tiene este cambio?
A nivel particular, debes tener en cuenta que si obtienes alguna certificación por tu cuenta, para poder mantenerla tendrás que hacer esos exámenes delta; si no, la perderás.
A nivel empresa, lo mismo, todos los consultores que quieras que estén certificados deberán tener una suscripción de SAP Learning Hub activa.
Se acabó lo de “nos cogemos 2 ó 3 y las compartimos”.
No me seáis cutres, que «¡lo estamos dando, lo estamos regalado, oiga!»… 🤣
Ante esa tesitura, he recibido alguna pregunta de algún particular que está haciendo o se está planteando hacer alguna formación homologada que lleva asociada alguna certificación, planteándome su inquietud sobre cómo mantenerla luego.
Mi respuesta es clara: olvídate de la certificación y céntrate en aprender.
Y esa misma respuesta es la que le daría a las consultoras: olvidaos de matrices y demás mandangas y centraos en que la gente aprenda, que luego os lleváis los proyectos y vienen las prisas… 😉
Ojo, que todo esto lo dice un tío con una cuántas certificaciones… todas ellas acompañadas, eso sí, de un aprendizaje previo.
