Seleccionando sin prejuicios

Los procesos de selección muchas veces se ven influenciados por factores colaterales al mismo, que no están directamente relacionados con el puesto buscado y que hace que muchos candidatos sean descartados en un primer paso, sin ni siquiera tener opción a entrar en el mismo.

Tenemos herramientas como las killer questions (que suelen matar más de la cuenta), los curriculums ciegos (que no me parecen mala opción, viendo alguna de las fotos que ponen algunos en el CV), que pueden tener su utilidad para hacer un primer cribado y descartan en parte ese grado de subjetividad, pero muchas veces no es suficiente.

A veces, a la hora de hacer un proceso de selección de un puesto cualificado, el recruiter no tiene los conocimientos necesarios para poder hacer una valoración adecuada de los candidatos (igual que nosotros no estaríamos capacitados para gestionar un proceso de selección), ya que es complicado que alguien sepa de todo.

Lo ideal sería contar con el apoyo de un grupo de expertos, que nos ayudaran a valorar de una manera más certera los conocimientos específicos para ese puesto. Y si puede ser de una manera anónima, para evitar cualquier tipo de subjetividad, perfecto.

Bien, pues esto es lo que nos ofrece Brilliant Hire, que fue lanzado en el SAPPHIRE 2018 y acaba de presentar su versión 2.0 en el SuccessConnect que se está celebrando esta semana en Las Vegas.

La plataforma nos permite evaluar lo que sabe hacer, no lo que dice que sabe hacer, con una serie de preguntas específicas para el puesto que estamos buscando.

Y todo ello garantizando el anonimato de ambas partes y cumpliendo todas las normativas de privacidad, como el dichoso GDPR.

Además, se integra con SuccessFactors, es multi-idioma, nos ofrece analíticas y mucho más, según cuentan en este artículo: Brilliant Hire by SAP adds new capabilities to transform hiring

Y, por favor, desde aquí un mensaje para los clientes que te piden recursos con curriculums anónimos (ni datos personales ni de los clientes en los que has estado) y te añaden lo de que “se valorará que haya trabajado anteriormente con nosotros”… 😉

CRM: Cómo Relacionarse Mejor

Una de las novedades que presenta SuccessFactors en el último trimestre es el denominado Candidate Relationship Management (CRM), siglas que siempre relacionamos con el mundo comercial (Customer Relationship Management), pero que en este caso se refiere a la gestión de candidatos.

Ante la evidente falta de recursos cualificados, en algunos sectores, las compañías se ven obligadas a presentarse como marcas atractivas para los candidatos con el objetivo de llamar su atención y conseguir que quieran formar parte de las mismas.

Por supuesto, esto es algo que se debe aplicar internamente. De poco me sirve fichar a gente si luego no cuido a “los míos”, porque no olvidemos que los mejores embajadores de tu marca son tus empleados. Si ellos “no se lo creen”, difícilmente vas a conseguir que los clientes “se lo crean”.

En los últimos trimestres SAP SuccessFactors Recruiting está introduciendo nuevas funcionalidades, para poder mejorar esa gestión de candidatos, aquí os dejo algunas de las características liberadas hasta el momento, aunque se esperan más en las próximas 3 releases:

Grupos de talento: nos permite segmentar a los candidatos para poder llevar una relación más personalizada.

Mejoras en la búsqueda de candidatos: tanto para candidatos internos como externos.

Plantillas de email y configuración de campañas: para envíos masivos de información.

Analíticas de las campañas: cuántos mails hemos enviado, cuántos se han entregado, cuántos se han abierto…

Informes ad-hoc: para poder analizar la información de nuestros grupos de talento y las campañas realizadas.

Toda la información, aquí:

En definitiva, herramientas para relacionarse mejor con nuestros candidatos, porque prefiero utilizar ese término que “reclutar” o “retener”, ya que estos me suenan a algo obligatorio y lo que debemos pretender es que esos candidatos estén deseando venir con nosotros y preocuparnos de cuidar esa relación… 😉

No hay ruedas para tanto coche

Tras años de recesión, la venta de automóviles se ha disparado en los últimos años y los fabricantes se encuentran con un problema: no son capaces de satisfacer las demandas de los clientes.

Y el problema principal es la falta de ruedas.

Durante los años anteriores, cuando el mercado estaba más parado, los fabricantes de automóviles decidieron dejar de comprar y/o fabricar ruedas, limitándose a reparar las que tenían ya a disposición de sus clientes.

“¿Para qué voy a tener ruedas en el almacén si los clientes no me compran coches?”, argumentaban los fabricantes.

“No sé, quizás tener alguna rueda en stock te podría permitir ofrecer alguna prestación adicional a tu cliente o quizás estar preparado por si en algún momento se vuelve a incrementar la demanda”, pensábamos algunos.

Y, poco a poco, el mercado se ha ido levantando… y llega el momento en el que los clientes demandan más coches… y tú tienes tú fábrica a punto para empezar a sacar coches pero te das cuenta de que los coches llevan ruedas y además 4.

Y llamas a tus proveedores de ruedas y te dicen que su capacidad de producción es la que es y que además, como en los últimos años no les hacías pedido, el stock es mínimo.

Entonces decides llamar a todos los proveedores de ruedas…y te encuentras la misma respuesta.

En vista de eso, se te ocurre la solución mágica: en lugar de que una persona llame a todos los proveedores, que sean 5 personas las que llamen… pero, como no puede ser de otra forma, la respuesta es la misma: no hay ruedas suficientes.

Llegado a ese punto, piensas en fabricar tus propias ruedas, pero te das cuenta de que eso implica un coste y lleva un tiempo… o en incentivar a algunos de los proveedores para que haga ruedas para ti… pero tienes miedo de que la competencia después te mangue esas ruedas.

Y aquí es donde aparecen soluciones imaginativas como intentar vender coches con 3 ruedas, reaprovechar ruedas sin un mínimo reciclaje, quitar las ruedas de un coche cuando está parado y ponérselas a otro, exprimir al máximo la vida útil de las ruedas por encima de lo recomendado…

También hay quien piensa en quitar las ruedas a los coches actuales y ponerlas en los nuevos… hasta que caen en que los coches actuales tienen que seguir circulando y que es posible, muy posible, que algunas de esas ruedas no sirvan para los coches de hoy, sin un mínimo proceso de adaptación.

Cualquier cosa, menos decirle al cliente que no puedes entregarle su coche a tiempo porque no tienes ruedas suficientes y perder una venta.

Eso sin entrar en que el cliente puede que quiera los neumáticos de un F1 para ponerlos en un Fiat Panda… porque tú no eres quien para llevarle la contraria al cliente, si quiere gastarse su dinero en unos neumáticos que no necesita, él sabrá por qué. Si fuera al revés, sería otra cosa…

Y cuando te estás frotando los dedos por esa venta que vas a hacer, te das cuenta de que quiere los de F1 pero al precio de los del Panda, y tú en un alarde de “profesionalidad” le dices que sí, “porque para que venga otro y se los venda a ese precio, lo hago yo”.

Y una vez cerrado el acuerdo, que sean los mecánicos los que se pongan a buscar esas ruedas que no existen, que tu trabajo ya está hecho.

Y así nos va.Y lo peor está por venir… 😉

¿Dónde vas? Manzanas traigo

Transcripción literal de un mensaje de voz que recibió ayer mismo un compañero (y, sin embargo, amigo) de una alumna a la que formó (en un programa oficial de los homologados por SAP) el verano pasado:

Buenos días, xxxx… me acaban de llamar para trabajar con SuccessFactors.

Me han dicho que buscaban del módulo HCM, pero la plataforma de SuccessFactors.

Entonces yo le he dicho que de SuccessFactors no tengo conocimientos, pero me han preguntado que si es más o menos lo mismo, que no tenían ni idea de lo que era… ¡y me preguntan a mí!

Me dicen: ‘¿es más o menos parecido al SAP que tú tienes?’.

Y he dicho: ‘pues no lo sé, lo tengo que preguntar’.

Entonces, te digo… ¿yo ahora mismo podría trabajar de consultora SuccessFactors con el SAP que tengo?

Venga, pues nada, sigamos avanzando cuesta abajo y sin frenos hacia la tormenta perfecta.

Y así, señores, es cómo se empieza para terminar haciendo proyectos a 30 €/hora o menos… 😉

La tormenta perfecta de la transformación digital

Dentro del sector tecnológico parece que empiezan a crecer esos brotes verdes que algunos atisbaban hace años, pero corremos el peligro de que si no encontramos jardineros para cuidar esa vegetación se pueda convertir en una maleza ingobernable que acabe por asfixiarnos.

De todos es conocido que el mundo está en un proceso de transformación digital impulsado por múltiples factores pero con un gran peso tecnológico. Sí, esa tecnología que a la vez que va a destruir millones de empleos, va a crear otros tantos para los que probablemente aún no estamos preparados.

Tranquilos, aquí os dejo algunos trucos que nos da Silvia Leal para saber cómo quitarle el trabajo a un robot.

Trucos aparte, esto requiere de una revisión profunda sobre la formación que se imparte en las universidades y lo que demanda o va a demandar el mercado de trabajo, pero eso se lo dejo a los políticos, que ya se podrían encargar de tomarse un poco en serio esto, en lugar de decir: “yo, lo contrario de lo que haya dicho/hecho el anterior”.

Pero vayamos al presente, que me pierdo…

A día de hoy, tengo que comunicar una noticia para los técnicos de selección que gestionan ciertas peticiones: el perfil que estáis buscando… no existe.

Lo siento, pero no hay gente con 5 años de experiencia en tecnologías/productos que han salido hace 2, con 3 idiomas y con ganas de trabajar de sol a sol por 18.000 €.

Ya, ya sé que es lo que pide el cliente, pero ese mismo cliente seguramente sea el que durante los 3-4 últimos años no ha invertido nada en formar a su equipo, como han hecho otros (“con la que estaba cayendo”)… pero es que resulta que ahora ha escampado (o eso parece) no hay mucho que recoger, pues no se ha sembrado nada… y tampoco puedo ir a “coger prestado” al huerto del vecino, porque él está igual.

No vale lo de “bueno, nosotros firmamos el proyecto y luego nos metemos en LinkedIn y cogemos la gente”… porque la gente no está… no existe… o si existe, resulta que tienen otras prioridades distintas a las urgencias del cliente.

Hace tiempo escuché decir a alguien que él no añadía nunca a recruiters en LinkedIn porque luego no hacían nada más que molestarle. Yo no soy así, yo acepto las solicitudes de contacto e intento responder a todos sus mensajes… eso sí, he de decir que esto no es recíproco.

Muchas veces recibo peticiones en las que “tu perfil encaja perfectamente” y resulta que han visto mi CV en Infojobs… que hace 15 años que no actualizo, en el que puedo poner lindezas como “dominio del correo electrónico”…

U otras que ven una palabra determinada en mi perfil y eso me convierte automáticamente en experto en la materia.

Por no hablar de los que te cuentan las maravillas del proyecto/puesto y te ofrecen una tarifa a la mitad de la mínima deseada.

De hecho, normalmente, cuando alguien me contacta, le suelo responder con un mensaje en el que le digo cual es mi tarifa mínima y que lo tenga en cuenta para no hacerle perder el tiempo y la respuesta suele ser esta:

¿Soy caro? No, soy coherente, lo que suele salirte caro 😉

Así que me voy a permitir darles unos consejos a los técnicos de selección:

  • Ten claro lo que buscas. Hace unos años, me llamó alguien que buscaba “alguien de SAP”, cuando le pregunté de qué módulo, me dijo “no sé, de SAP en general”.
  • Valora el perfil de cada candidato de manera individualizada. ¿Realmente crees que puedes tener en cuenta a alguien para un perfil tecnológico que pone “dominio de Internet” en su CV?
  • Mantén una relación a largo plazo. Si el candidato responde a tu urgencia, haz tú lo mismo, al menos una respuesta. El candidato rechazado de hoy puede ser el adecuado mañana.

Y ahora unos consejos para las empresas:

  • No pidas imposibles. No hay expertos en S/4HANA con 15 años de experiencia en esa tecnología.
  • Forma a tu gente. Alguno se irán, sí… pero vendrán otros, atraídos por valores.
  • Paga acorde a lo que pides. Hablo del salario de tus trabajadores y de las tarifas que manejas para colaboraciones. Si no pagas una tarifa adecuada, difícilmente esas empresas van a poder formar a su gente para darte un servicio de calidad.

Venga, y termino con los trabajadores:

  • Aporta valor siempre. Eso te permitirá exigir otras cosas o buscar un sitio donde lo valoren.
  • No dejes de formarte. No exijas que lo hagan otros. Hoy en día tienes miles de recursos a un click de distancia.
  • Sé coherente. A la larga, sale rentable… aunque a veces cueste verlo.

Mientras no pongamos todos un poco de nuestra parte, vamos de cabeza a la tormenta perfecta: ofreciendo proyectos que nadie podrá realizar con garantías porque no existe la gente adecuada para llevarlos a cabo.

¿Y la solución a todo esto cuál es? Sentido común 😉

Se busca personal sin miedo al compromiso

El uso intensivo de la tecnología es uno de los factores más determinantes que han llevado a una nueva forma de trabajar: en cualquier momento y desde cualquier lugar.

Evidentemente, esto no es aplicable a cualquier actividad profesional. Si trabajo en una fábrica haciendo tornillos, tendré que seguir acudiendo cada día a la fábrica y ocupar mi puesto en la cadena de producción para que salgan estos tornillos… al menos hasta que las impresoras 3D despeguen de manera definitiva.

Pero si hablamos de trabajos de oficina, en un gran porcentaje, dichas labores no requieren de una ubicación física concreta y puede que no tengan por qué atenerse a un determinado horario, mientras se alcancen los objetivos deseados.
 
bsp
Todo esto nos lleva a plantearnos una nueva forma de trabajar y de relacionarnos con la empresa y el trabajador. Adiós a las relaciones a largo plazo, en las que nos prometíamos fidelidad eterna hasta que la jubilación nos separase… siempre que no hubiera antes una separación vía finiquito o baja, porque se nos “acaba el amor”.

Ahora nos encontramos en las empresas a personas de diversas generaciones, con intereses e inquietudes muy variadas, y tenemos que cambiar la forma de relacionarnos con ellos para adecuarnos a sus necesidades y expectativas, consiguiendo a su vez que ellos den lo mejor de sí mismos, mientras dure “la relación”.

(Extracto del artículo publicado en bspreviews en marzo de 2015)