La empatía: ¿un mal necesario?

Hace unos meses participé en una clase universitaria en la que me ofrecí como conejillo de indias para que los alumnos me entrevistaran y responder a sus inquietudes sobre aspectos de la vida laboral. No pretendía ser ejemplo de nada, simplemente hablamos de ciertas circunstancias vividas y lo que me habían aportado.

Después, en base a mis respuestas, el profesor (buen amigo) les pidió que intentarán decir algo positivo y algo negativo, en base a mis respuestas. Sinceramente, no recuerdo bien lo que contestaron, pero sí lo que dijo él: «Como positivo, diría que es muy empático… y como negativo, que es muy empático».

La parte positiva de la respuesta la enfocó en que me era fácil ponerme en el lugar de los demás, lo que facilitaba el entendimiento de las necesidades del otro y generaba confianza; en lo negativo, argumentó que a veces un exceso de empatía provoca que no sepa «mantenerme en mi sitio».

No es mi intención discutir su opinión, ya que es la opinión de otro y como tal es respetable (¿veis que empático soy?), pero lo cierto es que en lo que se refiere a la empatía, personalmente veo siempre muchos más aspectos positivos que negativos.

empatia

 

Por supuesto, en esto, como en la mayoría de las cosas, hay opiniones para todos los gustos: gente que cree la empatía está bien pero no es necesaria, otros que creen que te puede hacer ser un mejor líder o que la falta de la misma te puede hacer perder dinero

Y, por último, me gustaría que leyerais este artículo que recoge la filosofía de Bill McDermott, CEO de SAP, sobre la empatía aplicada a los equipos de ventas: How SAP’s CEO Redefined Sales Management Using Empathy

«If we could just finally put all this collective passion together for the common good, not just the team but everybody on the team, we would be the best. It turns out, it worked every time.»

¿Y tú, empatizas? ¿Eso es bueno o malo? 😉

Design Thinking: no va de diseño, ni de pensar… va de personas

Hace ya más de dos años y medio desde que publiqué el primer post sobre Design Thinking, un término que cada vez suena con más fuerza.

Desde entonces, he tenido oportunidad de profundizar en el tema, formándome, aplicándolo tanto en  la empresa como con clientes y colaborando con otros profesionales, que es como realmente se aprende: compartiendo experiencias.

En SAP, el Design Thinking es algo que forma parte del ADN de la compañía desde hace años pero no sólo de SAP vive el hombre… 😉

Hay varias empresas españolas inmersas en proyectos de transformación e innovación que aplican esta metodología, aunque reconozco que sigo especialmente todo lo que está haciendo BBVA al respecto, como ya publiqué en algún artículo anterior: La innovación ha venido, nadie sabe como ha sido

Precisamente, de su web del Centro de Innovación he sacado el siguiente video, en el que podemos a unos profesores de la D. School de la Universidad de Stanford hablar de las claves para entender la metodología Design Thinking:


 
Design Thinking va de PERSONAS y dos cosas clave: empatía y creatividad. La empatía nos permitirá analizar las necesidades reales de las personas y comprender las mismas; mientras que la creatividad nos aportará soluciones para cubrir dichas necesidades.

Si no tenemos empatía, difícilmente sabremos detectar/extraer las verdaderas necesidades de las personas y si no aplicamos creatividad probablemente obtendremos los resultados de siempre.

Así que ya sabéis, a ser empáticos y creativos… Fácil, ¿no? 🙂