Y, finalmente, siguiendo la costumbre de los últimos años, me atrevo a hacer ciertas sugerencias de cara al año que viene.
He decir que cada vez se me ocurren menos cosas, ya que hay cosas que no aplican y otras que se repiten de nuevo, pero hay poco margen de mejora, la verdad.
Consejo, antes de seguir leyendo, ir a la RAE y ver la diferencia entre sugerencia y queja.
✅ La organización.
Me repito, un año más: sin duda, el evento de referencia de la comunidad SAP en España.
Gestionar la logística de mover, alojar y dar de comer a 1.200 personas, no es nada sencillo.
💡 Si crees que es fácil, acuérdate del día de tu boda y del encaje de bolillos que tuviste que hacer para ver con quién sentabas a tu tío Josemari y a tu prima Maricarmen.
✅ El espacio.
Creo que es más que evidente la mejora con respecto al año pasado: el auditorio, las salas, el espacio de exposiciones…
💡 ¿Qué hacía mucho calor en las salas? Ya saben los partners, para el merchandising del año que viene: abanicos y pai pais 😉
✅ Las ponencias magistrales.
Edurne Pasabán y Jorge Luengo, muy grandes. Tacho una más de mi lista y añado a un par de personas.
💡 Posibles nombres: Enrique Dans, Mago More, Alfonso Alcántara, David Bonilla, Javier G. Recuenco, Víctor Rodado Frutos, Mario Alonso Puig, María Belón, Edurne Pasabán, Marian Rojas Estapé, Jaime Gómez-Obregón, Pablo Sánchez…
✅ La duración de las sesiones.
La duración de 30 minutos, con otros 10 entre charla y charla está bien.
💡 En todas las que pude asistir, fueron directamente al grano y aportaron cosas de valor, sin marearnos 20 minutos con quienes eran.
⚠️ La app.
A mí me pareció útil, para intentar preparar mi agenda con las sesiones que me interesaban.
💡 No es sencillo diseñar algo con tanta información, que sea fácil e intuitivo; seguramente el año que viene como todo va a ser IA, se lo podremos preguntar todo a Joule.
⚠️ El número de asistentes.
Este año creo que se ha quedado mucha gente en lista de espera, pero repito lo del año pasado: que casi un tercio de los asistentes sean de un único partner… que por otro lado, es el que más aporta económicamente, tanto oficialmente como en eventos «paralelos», es algo que condiciona el aforo.
Hagamos un ejercicio matemático… si hay 677 asociados y el número de asistentes manejables es de 1.200, no podrían ir ni 2 por asociado.
Ya sé que no todos van, pero es que hay gente que presupone que por el hecho de ser asociado tiene derecho a ir al Fórum.
Evidentemente, hay ciertas plazas comprometidas para la Junta, los coordinadores, el personal de la oficina, etc… con lo que ya son menos de 1.200.
Si a esto le sumamos que, aproximadamente un 25% de las plazas, las suele ocupar alguien que tiene un trato más especial por haber «seidor» de los primeros en apoyar este evento desde los inicios (algo aceptable y que se asume), esto condiciona el número de plazas disponibles para el resto.
💡 No creo que la solución sea aumentar el aforo, ya que se puede volver inmanejable; quizás darle una vuelta a esa situación especial…
⚠️ El número de patrocinadores.
Uno menos que el año pasado, 80: 4 preferenciales, 14 oro, 11 plata, 32 bronce, 13 standard, 2 digitales y 4 logos.
Evidentemente, son «los que pagan la fiesta» y esto condiciona también un número de plazas, según el nivel de patrocinio, y el número de charlas, pero con eso voy luego.
💡 Si hay menos patrocinadores, tendrían que pagar más… porque tengo claro que el dinero no sale de debajo de las piedras, pero quizás eliminando algunos de los niveles y haciendo que fueran de la mano de alguien más «grande»…
⚠️ El número de sesiones.
Sin contar las del escenario principal, ni las del Women Tech, he contado 174 sesiones, entre los 2 días, con tramos de 20 sesiones en paralelo.
Repito mi opinión de años anteriores: había demasiadas sesiones a la vez y, aunque se repitieran algunas, te tocaba elegir y se te quedaban muchas por el camino.
💡 Sé que nunca vas a poder abarcar todo, pero, quizás, haciendo salas temáticas sería todo más sencillo.
Me explico: se eligen una serie de temas y en cada sala se programan las charlas sólo de ese tema.
De esta forma, los asistentes saben cuál es «su sala».
Sí, ya sé que podría pasar que alguien tomara posesión de un asiento y no se moviera en toda la mañana, que habría que hacer salir a la gente para escanearles el QR, etc…
💡 O se puede dar la vuelta a la tortilla… si en lugar de capturar los QRs, haces que en cada sesión se muestre uno al inicio y que sean los asistentes los que lo hagan, si quieren optar luego a un premio/sorteo…
– Vale, ¿pero cuántas salas temáticas y sobre qué temas?
– Os lo pongo fácil, podrían ser 12 y los temas: BTP, financiero, RRHH, sostenibilidad, data&analytics, licenciamiento, retail, industria, S/4HANA, soporte y mantenimiento, sector público e innovación.
💡 Me atrevería a dar incluso los nombres de los responsables de organizar cada una de las salas… 😉
⚠️ El formato del evento.
Personalmente, siempre prefiero ir la noche de antes, aunque entiendo que eso aumenta los gastos y complica la logística, porque supone una noche más de hotel, como mínimo.
Si además, se hace algo a modo de bienvenida y/o una cena, ni te cuento.
Por lo tanto, si tenemos que dar tiempo a que la gente llegue desde donde sea, está claro, que el primer día no se puede empezar a las 9:00.
💡 ¿Cómo evitar el «efecto zombi» de la segunda jornada? Esto yo creo que es una batalla perdida, da igual a quien traigas, que siempre habrá gente a la que la noche le confunda… 😉
El año pasado, proponía esto, asumiendo que llegábamos la noche anterior.

Para los de letras, 9 charlas por 12 grupos de trabajo: 106 charlas.
– Es que hay grupos que no tienen tanto material.
– Que se unan con otro y compartan sala.
– Es que hay grupos que tienen más demanda que otros.
– Que cojan 2 salas: una para temás más teóricos y otra para hacer talleres, por ejemplo.
Serían unas 70 charlas menos y más complicado que te perdieras algo que te interese, a no ser que seas un culo inquieto, como el que suscribe.
💡 Problema de este planteamiento, que la capacidad de las salas tendría que ser grande, para acoger a mucha gente en cada sala.
La verdad es que cada año es más complicado proponer sugerencias, porque hay cosas que son difíciles de solventar y a nivel logística siempre va a haber limitaciones, por distancia, transporte, costes…
Quejarse de cosas siempre es sencillo pero quizás, antes de hacerlo, hay que ponerse en el lugar de las personas encargadas de montar un sarao para 1.200 personas, teniendo en cuenta que venimos de toda España, que necesitamos un espacio que acoja a esa cantidad de gente, que pueda albergar una cena para tanta gente…
Que los salones Maripili donde celebraste tu boda, te dijeron que máximo 400 y con lista de espera de 2 años… y que tu primo de Cuenca se buscó la vida para llegar y tú lo único que le facilitaste fue un número de cuenta.
Que si, que los patrocinadores pagan y quieren unos mínimos, pero de ahí a protestar porque la comida me gusta más o menos o si este año el café era mejor o peor…
Seamos un poco empáticos y valoremos el esfuerzo que hay detrás de todo esto.
Quejarnos, sabemos todos; sugerir, ya menos…
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