Quiero escribir un blog: ¿qué hago?

Sinceramente, nunca me planteé algo así cuando hace algo más de 6 años y medio, empecé a publicar por aquí. Simplemente, tras uno de los cambios que he dado en mi vida laboral a lo largo de los años, empecé a hacerlo y aquí sigo… 😉

Por eso, cuando alguien me pide consejo sobre qué hacer para escribir un blog, sólo le doy un consejo: EMPIEZA.

Ese el único paso que te va a permitir avanzar. Conozco gente brillante (sí, eres tú, y lo sabes) que lleva años dándole vueltas a la idea y me temo que pasarán muchos más. ¿Por qué? Pues, ya lo dijo Voltaire, porque «lo perfecto es enemigo de lo bueno».

No existe el post perfecto, ni el blog perfecto… siempre hay cosas que mejorar, pero, ¿es necesario que sea perfecto? Lo interesante es ir mejorando poco a poco, ahí es donde reside el verdadero aprendizaje.

Uno que se decidió a hacerlo y que justo hoy ha cumplido 2 años es el pequeño saltamontes Jorge García Calleja, con su «Trasteando con UX», donde podemos aprender cosas de Fiori, UI5, etc…

Hay otros que llevan desde mayo de 2009, como Aníbal Goicochea, toda una referencia en el mundo de Business Intelligent.

Y me gusta también lo que hace la gente de Oreka IT, quienes acaban de cumplir 10 años, en los que han publicado más de 500 artículos.

Evidentemente, hay muchos más, pero estos 3, me gustan por su enfoque didáctico, no sólo es lo que cuentan, sino cómo lo cuentan.

Y no veáis intereses ocultos en las menciones: uno trabaja en un cliente para el que no trabajo, al otro ni le conozco y con los otros compito a veces en ofertas varias…

En cualquier caso, si reflexiono sobre mi caso particular, aquí van una serie de ideas que quizás puedan ayudar a alguien:

  • No lo veo como una obligación. En contra de lo que dictan algunos «expertos», no tengo un calendario fijo de publicaciones, ni una secuencia fija… hay semanas que escribo todos los días, después me paso 2 semanas sin hacerlo (intento que no sea así) o escribo 1 ó 2 artículos.
  • Me ayuda a recordar cosas y a afianzar conocimientos. Aunque mi labor principal es la de recolector (recopilar más contenido de otros que generar contenido propio), es cierto que antes de escribir de cualquier cosa, me entero de qué va, lo cuál muchas veces es más que suficiente. ¿O no conocéis a nadie que habla de cosas que no tiene ni idea?
  • Es totalmente personal. Lo que me permite dar mi opinión sin tener que poner la típica frase para cubrirme las espaldas y dejar claro que no tiene nada que ver con la posible empresa con la que pueda colaborar en cada momento. Y, por supuesto, me permite que aparezcan personajes de la talla de Belén Esteban, Concha Velasco, Brad Pitt o Mariano Rajoy
  • No tengo ninguna pretensión económica. Con lo feliz que me las prometía, cuando fui a negociar las condiciones de la hipoteca y llevaba ese as bajo la manga, para decirles lo de «no, es que yo tengo un blog», dejarles desarmados y que cayeran rendidos a mis pies…
  • Tengo claro que no lo sé todo. Ni quiero, ni puedo… así que muchas veces voy acumulando cosas para escribir sobre ello más adelante, pero cuando ha pasado un tiempo razonable y no he tenido tiempo de mirarlo, lo elimino de la lista. En el otro extremo está en lo que me ha dicho alguna vez algún compañero, frases como: «no sé sobre qué escribir» o «se me están acabando los temas»… como no cambian casi las cosas… 😉

Por supuesto, no negaré que es muy gratificante que alguien te diga que le has ayudado o que le ha servido de algo lo que cuentas, eso sería absurdo negarlo, y van en consonancia con la idea que tengo de todo esto: aprender, enseñar y colaborar.

Así que, lo dicho al principio, si te ronda por la cabeza esa idea, ponte manos a la obra, publica tu primer post y que no sea el último…  Luego sólo es cuestión de crear un hábito y dejar que la cosa fluya… y si no lo hace, no pasa nada, al menos te habrás quitado la espinita.

Y no me vale lo de «es que no tengo tiempo», dí que tienes otras prioridades, todos tenemos el mismo tiempo: 24 horas al día 😉

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