ComunícaME Madrid 2012

La semana pasada pude asistir al evento ComunícaME, organizado por Zyncro, en colaboración con varios de sus partners y clientes. En el mismo se presentaron experiencias reales de uso de redes sociales corporativas, en empresas de distintos sectores, todas con un objetivo común: la colaboración.

El acto fue presentado por Lluís Font, uno de los fundadores de Zyncro, quien nos habló de la evolución que había tenido el producto en los últimos años y la evolución de la compañía, antes de dar paso a una serie de experiencias de uso reales: Telefónica, Konica Minolta, Cetelem y Ayre Hoteles. Además de contar con la asistencia de algunos partners como IOR Consulting, everis y Comasis.

Como comentó Lluís las redes sociales no son una moda pasajera, han venido para quedarse. Lo que también es cierto es que no podemos estar en todas y que tenemos que saber utilizarlas. Y esto mismo que aplicamos a nivel personal, lo debemos aplicar en el mundo de la empresa.

Cosas que tenemos que tener claras a la hora de implantar una red social empresarial:

  • Definición de objetivos y estrategia. ¿Para qué necesito una red social corporativa y qué uso le voy a dar? Si es para colgar las fotos de mis juergas de los fines de semana, creo que no es el sitio adecuado…
  • Gestión del cambio. Es muy importante impulsar el cambio, que haya personas que se impliquen desde el principio en el proyecto y lo impulsen, haciendo ver las ventajas del mismo.
  • Selección de la herramienta adecuada. Hoy en día hay muchas herramientas en el mercado, es importante saber los objetivos que queremos alcanzar, para poder elegir la más adecuada. Personalmente, me gusta Zyncro por la filosofía del producto: abierto, dinámico y colaborativo. No luchan contra sus competidores, al revés, abren vías de colaboración y/o integración.
  • Dinamización. La baja participación y la falta de tiempo suelen ser la causa principal de fracaso en un proyecto de este tipo. Una vez implantada, es necesario que se mantenga viva la red y aquí es donde juega un papel importante el community manager. Al menos, al inicio, después la red «vivirá» sola.

Las experiencias de los clientes fueron interesantes y me gustó especialmente la de Cetelem, presentada de una manera algo «embarazosa» por Sonia Ruiz Moreno, por la forma de introducir la red social en la empresa: #mycetelem

En cualquier caso, si tenéis un rato, aquí podéis ver el video completo del evento: ComunícaME Madrid 2012

 

Redes sociales corporativas

Es evidente, que tenemos que intentar racionalizar el uso del mail y muchas veces es por aquí  por donde aparece la necesidad de tener una red social corporativa, aunque si la utilizáramos únicamente para eso, estaríamos infrautilizando mucha de sus capacidades, como:

  • Mejorar la comunicación interna.
  • Trabajar de forma más eficiente.
  • Aumentar la capacidad de colaboración.
  • Mantener un contacto más directo con los empleados.
  • Tener un repositorio único de información.
  • Llevar una gestión centralizada con los clientes/proveedores.

A la hora de elegir una red social corporativa  nos encontramos un abanico amplio de productos, con algunas características similares a todas y otras diferenciadores entre sí, pero que nos dan una funcionalidad muy similar.

Nosotros estamos evaluando estas 4 herramientas:

2 de ellas pertenecen al «mundo SAP» (StreamWork y Jam) directamente y las otras 2, aunque pueden tener algún tipo de integración, son de proveedores externos.

¿Con cuál me quedo? Con un poco de cada una… a día de hoy no hay una por la que me decante claramente, aunque terminaremos utilizando una de ellas como herramienta de comunicación interna de la compañía en breve.

(Si algo me ha enseñado el tiempo es que los procesos de decisión no deben ser eternos ni tienen porque ser irreversibles… eso sí, deben ejecutarse en un plazo razonable e irse optimizando con el tiempo).

En el caso concreto de una red social corporativa, creo que independientemente de la herramienta/plataforma elegida, hay un factor fundamental para que la implantación de la misma tenga sentido: «EL COMPROMISO».

Si los usuarios de la misma (aquí incluimos a directivos, mandos intermedios, empleados, becarios…) no se comprometen a utilizarla como punto de acceso único y centralizado a todos los procesos de comunicación interna, no hay nada que hacer… una red social sin contenido, no tiene sentido. ¿Para qué serviría Twitter si nadie «tuiteara»?

Y de forma paralela al concepto de compromiso tiene que haber una figura que sea «EL IMPULSOR». Independientemente de que la red social debe ser algo vivo, en el que todos seamos actores implicados y le demos sentido generando contenido, tiene que haber una figura que siente las bases para saber cómo organizar la información, crear los grupos de trabajo, establecer permisos de usuarios, configurar la disposición de la aplicación, explicar cómo se utiliza la herramienta… y este es un trabajo que requiere de su dedicación de tiempo muy importante. Al menos en la puesta en marcha, se supone que con el paso del tiempo todos seremos «impulsores», ya que habremos visto la utilidad de la red.

PD.- No busquéis en Infojobs ofertas de trabajo para «impulsores», casi mejor buscáis por «community managers»… 😉