Echando la vista atrás

Después de unos días de descanso, volvemos a la carga.

Espero que este año venga cargado de cosas buenas para todos y que se cumplan todos vuestros objetivos. Y si no se cumplen todos, ya sabéis que no pasa nada… 😉

Antes de hablar de los objetivos que me marco en 2020, voy a hacer un breve repaso de lo que pasó en el 2019, comparándolo con el año anterior, para tener perspectiva.

Hace un año publicaba una entrada en la que os contaba un poco a qué dedicaba mi tiempo principalmente.

Este año, he seguido con el hábito de registrar esa información y puedo comparar lo que ha pasado entre un año y otro.

Por ejemplo, ¿cuánto tiempo dediqué el año pasado a formar y/o formarme?

Lo que podemos deducir de estas cifras es que la formación hay que preparársela y que no te puedes permitir el lujo de dejar de formarte. Al menos, yo no puedo.

¿Y al blog y las redes sociales?

¿Mucho? ¿Poco? Pues depende, como siempre, lo que está claro es que los artículos no se escriben solos, que si quieres encontrar información útil, tienes que «perder» el tiempo localizándola, etc…

Vamos a comparar estos datos con los del año pasado:

Aquí lo que podéis ver es que necesitáis gafas para ver bien… bueno, vale, es la calidad de la imagen. Lo detallo…

En 2019 he dedicado menos tiempo a impartir formación que en 2018 y ese tiempo lo he aprovechado para preparar mejor la formación y formarme más.

Y como podéis ver a continuación, también le he dedicado más tiempo tanto al blog como a las redes sociales, lo cual «quizás» tenga algo que ver con el incremento de visitantes en el blog.

¿Y para qué os cuento esto? Pues simplemente porque creo que muchas veces es bueno echar la vista atrás, para ser consciente de lo que haces y analizar la información para poder tomar decisiones.

¡Ya veremos qué nos depara 2020!