Una de las novedades presentadas durante SAP TechEd (ya hablaremos de esto) ha sido la nueva certificación SAP Certified – Joule Studio Developer, con código C_JSD.
Y hay un detalle importante: SAP está ofreciendo un intento gratuito hasta el 31 de diciembre de 2026.
Podéis solicitarlo desde aquí:
Certificación gratuita de Joule Studio
La propuesta resulta interesante porque no estamos ante el examen tradicional en el que hay que responder a ochenta preguntas teóricas eligiendo entre varias opciones.
Ya sabéis que esto cambió hace un tiempo…
Esta vez hay que hacer cosas.
Bueno, al menos unas cuantas cosas muy concretas.
¿Qué incluye el intento gratuito?
Al registrarnos con nuestro SAP Universal ID, obtenemos acceso a:
- Un intento de certificación.
- Un itinerario de aprendizaje para preparar la parte teórica.
- Un sistema de prácticas de Joule Studio.
- Una evaluación basada en un escenario mediante una conversación con una inteligencia artificial.
No es necesario disponer de una suscripción a SAP Learning Hub, una cuenta propia de SAP BTP ni una licencia de Joule Studio. SAP proporciona un sistema preparado específicamente para realizar los ejercicios de la certificación.
Eso sí, conviene organizarse antes de empezar.
Desde el momento en el que activamos el sistema de prácticas, disponemos de 24 horas para completar los ejercicios y realizar el examen. No son 24 horas para practicar y después ya veremos cuándo hacemos la certificación: todo debe completarse dentro de esa misma ventana.
Por tanto, mi recomendación es sencilla:
- Solicitar el intento gratuito.
- Revisar primero el itinerario de aprendizaje.
- Reservar un día en el que podamos trabajar con cierta tranquilidad.
- Activar entonces el sistema de prácticas.
- Completar los ejercicios y hacer el examen antes de que terminen las 24 horas.
No activéis el sistema un martes por la noche pensando: «Mañana ya me pondré con ello».
Nos conocemos 😉
Primero la teoría y después el sistema
SAP ofrece el itinerario Developing with Joule Studio, en el que se explica qué es Joule Studio y cómo podemos utilizarlo para crear agentes, ampliar agentes existentes y desarrollar flujos de trabajo.
Completar este itinerario no parece ser un requisito técnico obligatorio para acceder al examen, pero sí es muy recomendable.
Después tendremos que entrar en el sistema de prácticas y completar una serie de ejercicios guiados.
Esta parte sí es obligatoria.
Durante los ejercicios construiremos y configuraremos los elementos sobre los que posteriormente nos preguntarán. No tiene demasiado sentido intentar presentarse al examen sin haber hecho la práctica, porque la evaluación se basa precisamente en lo que hemos creado en ese sistema.
Y aquí encontramos una diferencia importante respecto a otras certificaciones.
No se trata únicamente de recordar conceptos. Tenemos que haber utilizado la herramienta y ser capaces de explicar qué hemos hecho, por qué lo hemos hecho y cómo funciona.
Un examen hablando con una inteligencia artificial
La certificación tiene una duración máxima de dos horas y exige un 60 % para aprobar. El formato oficial es una evaluación basada en escenario.
En lugar de responder preguntas de tipo test, interactuamos con un avatar controlado por inteligencia artificial.
La IA nos pregunta por los agentes que hemos construido durante la parte práctica y nos pide que expliquemos determinadas decisiones, configuraciones y comportamientos.
En ocasiones, además de contestar, tendremos que compartir la pantalla y mostrar lo que hemos creado en Joule Studio.
Es decir, tenemos una inteligencia artificial examinándonos sobre cómo hemos utilizado una herramienta para construir agentes de inteligencia artificial.
Todo muy coherente con los tiempos que corren.
También existe una alternativa sin entrevista con IA: grabar un vídeo respondiendo las preguntas y mostrando el trabajo realizado. En ese caso, la grabación debe hacerse en inglés y será revisada por una persona, por lo que el resultado puede tardar hasta veinte días laborables.
Mi primer intento: 54 %
Yo hice el primer examen en inglés.
Creo recordar que la propia experiencia me llevó a entender que debía realizarse en ese idioma, así que fui contestando como pude.
El problema no era únicamente entender las preguntas. También tenía que explicar decisiones técnicas, justificar lo que había construido y reaccionar a las repreguntas de la IA.
Y mi inglés es estupendo para pedir una cerveza, preguntar dónde está el baño y leer documentación técnica.
Para defender oralmente una solución delante de una inteligencia artificial examinadora, quizá no tanto.
El resultado fue un 54 %.
Me quedé cerca del 60 % necesario, pero no lo suficiente.
Segundo intento: vamos a probar en castellano
Como todavía quedaba tiempo dentro de las dos horas del examen, decidí volver a intentarlo.
Aquí hay otro detalle interesante: si no superamos la evaluación y aún queda tiempo en el contador, podemos repetirla inmediatamente sin consumir un nuevo intento.
Esta vez decidí contestar en castellano.
No tenía claro si la IA iba a aceptar el cambio de idioma, si se bloquearía o si me diría que volviera al inglés.
Pero siguió hablando conmigo con absoluta normalidad.
Pude explicar mejor lo que había hecho, justificar las decisiones y responder con mucha más precisión.
Y aprobé.
Posteriormente he comprobado que la página oficial de la certificación ya indica que el roleplay con IA está disponible en español, inglés, italiano, francés, japonés y más de veinticinco idiomas. La alternativa de grabar el vídeo, sin embargo, continúa siendo exclusivamente en inglés.
Por tanto, si vais a realizar la certificación y os expresáis mejor en castellano, no parece existir ninguna razón para complicarse la vida.
La inteligencia artificial no os va a valorar mejor por sufrir en inglés.
LinkedIn se ha llenado de certificados
Durante estos últimos días habréis visto cómo LinkedIn se ha llenado de personas anunciando que han conseguido la certificación o que han completado el itinerario de preparación.
Mi opinión sobre esto, no ha cambiado en los últimos años, por cierto.
Insignias, diplomas, capturas de pantalla y mensajes agradeciendo a SAP la oportunidad.
Lo habitual cada vez que aparece una certificación nueva y, especialmente, cuando el intento es gratuito.
Podemos decir que el mercado se ha inundado de personas certificadas en Joule Studio.
Ahora bien:
¿Toda esa gente sabe trabajar realmente con Joule Studio?
La respuesta creo que la tenemos clara, ¿verdad? 😉
Esta certificación es mejor que memorizar respuestas
En este caso, la certificación tiene una ventaja evidente respecto a los exámenes puramente teóricos.
Para aprobar hemos tenido que acceder al sistema, utilizar Joule Studio, crear agentes y explicar posteriormente lo que hemos hecho.
No nos hemos limitado a memorizar conceptos, buscar preguntas en Internet o aprender que la respuesta correcta era la opción más larga.
Eso ya supone una mejora importante.
La evaluación intenta validar capacidades relacionadas con:
- Convertir una necesidad de negocio en un agente.
- Crear agentes personalizados.
- Ampliar agentes existentes.
- Utilizar el contexto de negocio de SAP.
- Probar y desplegar los agentes.
- Gestionar su ciclo de vida.
Es decir, al menos hemos tocado la herramienta.
Pero tocar una herramienta no significa dominarla
El problema es que hemos utilizado Joule Studio dentro de un entorno preparado, siguiendo ejercicios muy concretos y durante un periodo limitado.
Eso permite comprobar que sabemos movernos por la interfaz, seguir el proceso y comprender los conceptos principales.
No demuestra necesariamente que seamos capaces de:
- Diseñar un agente para una necesidad real de un cliente.
- Elegir correctamente sus herramientas y fuentes de información.
- Configurar autorizaciones y límites adecuados.
- Evaluar la calidad de sus respuestas.
- Evitar comportamientos inesperados.
- Gestionar errores, costes y cambios.
- Mantenerlo cuando pase de la demostración a producción.
La certificación únicamente demuestra que hemos completado un recorrido concreto.
No que tengamos experiencia real implantando Joule Studio, ni tan siquiera que lo entendamos o tengamos capacidad de valorarlo.
Eso solo llegará después de utilizarlo en distintos escenarios, equivocarnos, detectar sus límites y comprobar cómo se comporta fuera del camino preparado para el examen.
¿Y qué me ha parecido Joule Studio?
He probado alguna cosa adicional y mi impresión es que todavía tiene bastante recorrido por delante.
Hace cosas.
En algunos casos, incluso hace lo que le hemos pedido.
La rapidez es otro asunto.
Hay momentos en los que la generación y configuración de los distintos elementos requiere más paciencia de la que cabría esperar en una herramienta que pretende acelerar el desarrollo.
También aparecen resultados que técnicamente funcionan, pero que necesitan una revisión cuidadosa.
Y, lo que me parece más relevante, en ocasiones hace cosas que quizá no debería hacer.
Le hice la pregunta de la tortilla de patatas y…

…mantuvo la coherencia, al reafirmar su postura «concebollista», pero hubo otras cosas en las que prefirió no mojarse:

Muy bien, podría parecer que no podemos hablar del tiempo, ni de deportes… perfecto, estamos trabajando… pero de comida sí, por lo que parece…

…así que le pregunté por un par de especialidades de las tierras de mis compañeros en «Cosas de SAP» y con el pantumaca bien, pero el cochinillo se me resistió inicialmente…

…pero luego se dio cuenta de que no tenía sentido renunciar a semejante manjar y me dio una fórmula, validada por los grandes maestros.

Cuando trabajamos con agentes empresariales no basta con comprobar que consiguen completar una tarea.
También debemos comprobar:
- Qué información pueden consultar.
- Qué acciones pueden ejecutar.
- Qué ocurre cuando una instrucción es ambigua.
- Cómo responden ante una petición fuera de su alcance.
- Si respetan las restricciones definidas.
- Si podemos explicar y auditar lo que han hecho.
Un agente que hace muchas cosas no es necesariamente mejor.
A veces, la característica más importante de un agente es saber cuándo debe detenerse y decir que no.
Entonces, ¿merece la pena hacer la certificación?
Sí.
Tenemos acceso gratuito a un itinerario de aprendizaje, un sistema real de Joule Studio y una certificación oficial de SAP.
Solo por la posibilidad de probar la herramienta, ya merece la pena aprovechar la oportunidad.
Además, el formato práctico resulta bastante más interesante que el modelo tradicional de preguntas teóricas.
Pero conviene interpretar correctamente lo que significa haber aprobado.
La certificación acredita que hemos adquirido unos conocimientos básicos, que hemos completado los ejercicios y que hemos sido capaces de explicar nuestro trabajo durante una evaluación.
No nos convierte automáticamente en expertos en Joule Studio.
Ni esta ni ninguna certificación sustituye la experiencia.
De momento, yo ya tengo la insignia, aunque no lo haya puesto en LinkedIn 😉
Ahora me falta seguir probando la herramienta para descubrir si Joule Studio también está preparado para obtener una certificación en proyectos reales.
Ahí sospecho que el examen será algo más complicado.
Lo que es evidente es que a Joule le gusta la buena mesa 🤣
PD.- Tengo una newsletter en la que escribo cosas: No Lo Sabemos Todo

Hola Antonio!
Aquí uno que también tiene el certificado y encima lo ha compartido por LinkedIn 😅.
Me parece muy curioso lo que comentas, porque me pasó exactamente lo mismo; hice un intento en inglés (el avatar me lo dijo directamente, teníamos que hacer todo el ejercicio en ese idioma), 54% como resultado. Volví a empezar forzando el hablar en español y la segunda vez no me puso pegas, así que lo pasé en español y sin problema.
Y estoy de acuerdo contigo en que hace falta más práctica. Con un ejemplo tan cerrado, con datos de prueba y sin desplegar nada, sales sabiendo cómo funciona el flujo, pero nadie sale experto
Al final, es más fácil hacer que la IA hablé inglés que nosotros español 😂