20 años no es nada

Ya lo decía la canción y ahora que va siendo hora de volver al tajo es bueno recordarlo.

El otro día, revisando cosas para la mudanza, me encontré con mi primer parte de horas, en el que se puede ver cuál fue el primer día que tuve contacto con SAP: 26 de septiembre de 1997.

Aquí dejo estos 2 incunables, donde podéis ver lo del primer día en el mundo SAP, mi primera empresa (la vida da muchas vueltas), mi primer cliente (¿quién no ha pasado por allí?) y mis primeros apuntes (5 días después de entrar, probablemente porque los 4 anteriores habría estado mirando manuales infumables y/o habrían estado gestionando con diligencia mis accesos/usuarios)…

Hace más de 20 años, sí. Y pasado este tiempo, vuelvo a estar en la casilla de salida. Eso sí, puede que tenga algunos trucos que me permitan no caer fácilmente en la posada o en la cárcel e ir saltando de oca a oca y de puente a puente, pero lo que está claro es que la partida vuelve a empezar.

Yo que tú me aprendería las reglas del juego y me pondría rápido en la casilla de salida, porque por muy bueno que seas jugando al mus o al ajedrez, cada juego tiene sus propias reglas y a los tramposos se les termina pillando… casi siempre, que también es verdad que en estos 20 años sigo viendo a algunos que juegan con las cartas marcadas, aunque ya les quedan pocos casinos que desfalcar…

¿Quién te iba a decir a ti que 40 años después te iba a hacer ilusión que los Reyes te dejaran «El juego de la oca» otra vez? 😉

El saber no ocupa lugar

Encyclopedia BritannicasLo de que «el saber no ocupa lugar» es algo que tenemos más que claro hoy en día, especialmente gracias a Google e Internet, los dos principales culpables de los grandes huecos que tenemos en nuestras estanterías, ¡con lo bien que quedaban en el salón esas enciclopedias que consultábamos de forma compulsiva! Por no hablar de ese denostado gremio que componían los vendedores de enciclopedias.

El caso es que los tiempos han cambiado y hemos de adaptarnos a ellos. Tenemos a nuestro alcance mucha más información de la que podemos asimilar, lo cual nos lleva a tener que cambiar nuestra forma de aprender o como decían en una campaña publicitaria de una entidad bancaria, tenemos que desaprender, lo cual nos lleva a ser selectivos a la hora de acumular conocimientos.

En este artículo hablar sobre este tema: Aprender a desaprender.

No tiene sentido aprenderte de memoria la lista de los reyes godos, cuando tienes la respuesta a golpe de ratón. Como tampoco lo tiene que no seamos capaces de hacer una operación matemática sencilla sin la ayuda de una calculadora. Como siempre, la virtud está en el término medio.

Y ahí está lo complicado, en saber seleccionar, para no acabar atrapado por el síndrome del Diógenes digital, a no ser que queramos rellenar el hueco dejado en las estanterías del salón con una pila de discos duros externos apilados.

discos_duros

Yo «me estoy quitando» y he empezado por:

  • Eliminar cualquier archivo que tenga en la carpeta «IMPORTANTE-MIRAR» durante más de 2 meses… si ha pasado ese tiempo, creo que la humanidad podrá sobrevivir sin que lo revise.
  • No comprar (ejem, ejem…) ninguna película/serie que no vaya a ver… haciendo un pequeño cálculo, con lo que tengo ahora almacenado, necesitaría vivir 150 años, para poder verlo todo.
  • Entender que no es necesario hacer copias de seguridad de las copias de seguridad… de las que a su vez tendría que hacer una copia… y eso que mi ordenador sí tiene USB 😉
  • No guardar manuales tipo «Bienvenido a Infovía», «Netscape: guía de uso», «Aprenda SAP R/2 en 1o minutos»

En definitiva, dentro de mis buenos propósitos de septiembre, me he puesto a «dieta», para controlar la infobesidad   😉