Las vacaciones son para desconectar

Me levanto, miro la hora en el iPhone… en verano, no hay despertadores 😉

Venga, vamos a desayunar y apunto las calorías en MyFitnessPal, mientras miro el WhatsApp.

Vamos a la playa, que hoy parece que no va a haber levante, según Windfinder, pero habrá que ponerse crema que Solare dice que hoy el Sol aprieta especialmente.

Llegamos a la playa y hago check-in en Swarm, a ver si bajo el manto de toallas, hay algún amig@ luciendo lorzas… Saco el Kindle y me pongo a leer un rato.

Cada 15 minutos, miro el mail «por si ha pasado algo»… ya que, como sabéis, Obama no da un paso, sin consultarme antes…

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Me voy a dar un baño, pero antes voy a ver cómo están las olas en iMar. Sí, ya sé que bastaría con girar el cuello y mirar al mar, pero me gusta mirar «pantallitas».

Va siendo hora de comer, vamos a mirar en Foursquare qué dicen de los chiringuitos… pero que no se me olvide antes de irme, hacerme una foto de los pies con el mar de fondo y subirla a Instagram. Este año, el Pulitzer de fotografía, tiene dueño 😉

Según van trayendo los platos, los vamos «engullendo«, pero no si antes haberlos subido a Evernote Food, por si alguien no sabe cómo son las gambas a la plancha y le intentan colocar un bogavante…

Estamos en España, soy español, es verano, acabamos de comer… ¿hace falta que siga? Pues eso: toca Siesta.

Después, para despejarme, un poquito de trote cochinero con RunCracker mientras escucho música en Spotify.

A la vuelta, cojo el iPad para dar un poco de envidia en Facebook  a los que están trabajando, escribo alguna «genialidad» en Twitter y miro a ver si Obama me ha escrito por fin una recomendación en Linkedin.

Por la noche, llamamos a Telepizza, vemos una peli en Wuaki y mañana será otro día.

Ay, no… que Fitbit dice que aún tengo que dar 1.300 pasos más para llegar a mi objetivo diario… Paso de bajar a la calle y me pongo a dar vueltas por el salón, mientras soporto estoicamente la mirada de «los míos», que van desfilando hacia la cama y en el silencio de la noche, me parece escuchar un ligero susurro que dice: «Mandadle un sms a papá de buenas noches»

 

PD.- Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia 😉